¿Qué tal van esas Navidades? ¿Vagueando mucho? Yo, por mi parte, estoy que no quepo en mí de contenta.
El día de Navidad encontré bajo el árbol un bonito paquetito envuelto en el típico papel de regalo de librería y, al abrirlo, casi se me salen los ojos: After, primer libro de la saga con el mismo nombre, ha caído por fin en mis manos. No me juzguéis, pero no pude evitar leerlo. Justo ayer lo acabé y, aunque tengo sentimientos encontrados con la novela, me apetece muchísimo comentarlo con vosotr@s. Quería daros, además, las gracias. ¡¡Ya somos 131!! ^.^ No os podéis ni imaginar lo contenta que estoy con la cifra que ha alcanzado el blog. Entre hoy y mañana quiero contestar a todos los comentarios que tengo pendientes – perdonadme L –. Ficha técnica
la mismísima Hermione, un novio que, pese a ser un año menor que ella, es un verdadero encanto – aunque, si os doy mi más humilde opinión, a mí me parece un tío excesivamente soso – y un pasado turbulento. Desde que su padre, un borracho que pegaba a su madre, las abandonó, Tessa no ha hecho sino todo lo posible por contentar a su madre, esa mujer amargada, excesivamente centrada en que su hija sea una mujer perfecta. Su llegada a la WCU– Washington Center University – hace que su vida de un giro de 180º: su compañera de habitación en la residencia, Steph, es una chica repleta de tatuajes, piercings, con una vestimenta entre lo gótico y lo heavy metal. Aunque al principio le parece algo intimidante, no tarda en darse cuenta de que es una chica de lo más simpática. No podemos decir lo mismo desu amigo Hardin, ese chico maleducado, de carácter cambiante y aspecto acorde con el de su amiga.
Una noche Tessa decide ir a la fraternidad de Hardin con Steph y el resto del grupo, pensando que es una buena oportunidad para pasarlo bien, pero acaban jugando al clásico “verdad o desafío”. ¿Quién iba a decirle que, después de una noche horrible, iba a acabar en la habitación de Hardin que, para su sorpresa, está repleta de clásicos buenísimos? Anna Todd ha hecho, a mi parecer un trabajo magistral. Debo reconocer que es difícil sorprenderme con este tipo de novelas (
Creedme si os digo que Tessa tiene la paciencia de una santa. Al principio me pareció un personaje demasiado débil, fácilmente manejable y con una tendencia a llorar de rabia que me sacaba de mis casillas. Ahora que he acabado el libro y contradiciéndome a mí misma, os aseguro que es de las protagonistas que más humillaciones ha tenido que padecer y, sólo por cómo logra sacar fuerzas para salir adelante, creo que es maravillosa. Anna Todd ha tirado por el suelo todas mis cavilaciones acerca de qué es eso que se traía entre manos Hardin, eso por lo que todos sus amigos guardaban silencio y compartían miradas demasiado elocuentes. Como he dicho antes: ha logrado sorprenderme, pero esto no quiere decir, ni mucho menos, que haya sido para bien. No tergiverséis mis palabras: me encanta como escribe y realmente espero con muchas ganas la segunda parte de la saga. Hay tres cosas en esta novela que me han dejado con cara de estupefacción y son: que Tessa se pelee con su madre, llegando al límite de que la mujer le dé un bofetón a su hija. Sabía desde que empezó el libro que era una mujer difícil, aunque eso no justifica la acción. La segunda es que Tessa acceda a vivir con Hardinconociéndole apenas de un par de meses; yla tercera (Citas
(…) Hardin me mira mientras me meto en el coche detrás de Steph, y acabo sentada justo detrás de él.-Eres consciente de que vamos a una fiesta, no a misa, ¿verdad, Theresa? – dice. Miro el retrovisor y veo una sonrisa burlona en su cara. (…)(…) ¿Cómo he acabado en este grupo de macarras inadaptados con las hormonas a flor de piel?(…)(…) Es extraño anhelar y detestar a alguien al mismo tiempo. (…)
(…)-¿Por qué no puedo entrar, Tessa? Me portaré bien con tu abuelo. – Se ríe, y yo pongo los ojos en blanco. Sé que se está burlando de Noah. (…)
(…) Cada vez que pienso que he tocado fondo, hace algo que me lleva a pensar que no tenía ni idea del dolor que causan los sentimientos no correspondidos. (…)
(…) Odio cuando me enfado y lloro, me hace parecer débil, pero no puedo evitarlo. (…)
(…)¿Cómo puede una persona ser tan fuerte y tan frágil a la vez?
(…)
