Revista Cultura y Ocio

Reseña "Ciudades de papel"

Por Chibita @MundosdeChibita

*Editorial: Nube de tinta
*Páginas: 364
*Géneros: Juvenil
*Precio: 14,95€
En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón... Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, se presenta en mitad de la noche para proponerle que le acompañe en un plan de venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vínculo de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas.

Gracias a Nube de Tinta por el envío del ejemplar

Segundo libro del autor que vimos publicado en España en el mes de junio y segundo que leo del mismo, quien me cautivó con "Bajo la misma estrella" y del que esperaba un libro fresco y divertido, pero sin perder ese toque tan personal. En cierta forma lo he encontrado, pero también debo decir que no ha sido todo lo que esperaba. Recuerdo que cuando cayó en mis manos, me prometí que no compararía un libro con otro, que me adentraría en sus páginas sin ideas preconcebidas y que intentaría, hasta cierto punto, desvincularlo del autor, pero en este último fallé, ya que siendo Jonh Green, me esperaba mucho más.
En esta ocasión, la historia gira en torno a un estudiante normal en su último año de instituto, con la peculiaridad de que ha estado alejado de todo aquello que podría haberle servido para ser popular y quien lleva desde su infancia, enamorado de su vecina, Margo, con la que compartía un bonita amistad antes de que crecieran y tomaran caminos separados. Q, que es como lo llaman sus amigos, no ha olvidado a Margo. La busca en el instituto, en la cafetería, vigila su ventana desde su habitación..., pero las cosas no son como antes, así que se conforma con su silenciosa vigilancia. Una noche, semanas antes del baile de graduación, Margo aparece en su ventana, como hacía cuando eran niños, y le pide que la acompañe ha hacer unos recados, los cuales, consisten en vengarse de todas las personas que sabían del engaño de su novio y que no le dijeron nada. Q, al principio, no está de acuerdo, pero es Margo, su amiga de la infancia y la chica de la que está enamorado, así que no puede decirle que no.
Este es el inicio de "Ciudades de papel", novela galardonada con el premio Edgar y que, según su contraportada, trata temas como la amistad, el amor y la búsqueda de la identidad. Los trata, no digo que no, pero donde he tenido problemas para creerme este libro ha sido en su trama, esa en la que un chico normal y corriente se dedica una noche de vida a quebrantar leyes, asaltar casas y conducir dándose a la fuga, para después, pasarse más de la mitad del libro buscando a la responsable de que cometiera tales hechos. Fue algo pesado, ya que la trama giraba casi de forma constante en la misma dirección: la búsqueda de Margo y la obsesión de Quentin con ella. Todos los personajes evolucionan, cambian, vemos sus nuevas metas y pensamientos, pero él se planta en su última noche junto a Margo y no es capaz de ver más allá, perdiéndose acontecimientos que sólo ocurren una vez en la vida. Ha sido este punto, esa obsesión y esa especie de bucle en la que entra la trama lo que no me ha terminado de convencer. Vale que narres la evolución en la "investigación" del protagonista, lo que cada uno de esos descubrimientos le va ocasionando, como cae y sube constantemente, pero manteniéndose firme en su propósito, pero si eso lo haces durante más de la mitad de un libro que ocupa trescientas sesenta y cuatro páginas, llega un punto en el que te saturas. Tardé más de lo que pensaba en leerlo por esto, a pesar de que los amigos de Quentin me hacían reír en más de una ocasión. 
Son precisamente ellos, Ben y Radar, los que hicieron que el libro tuviera ese aire fresco que buscaba. Cada uno tiene una personalidad muy peculiar. Ben vive soñando con su baile de graduación perfecto, ese al que asistirá con la chica más guapa del instituto, donde al fin los chicos populares lo reconocerán y les abrirán los brazos y donde acabará siendo una leyenda en el instituto. En cambio, Radar es el amigo inteligente, callado y que pasa más de la mitad del día actualizando el Onmitionary (una especie de wikipedia) pero que es el único que tiene novia y que va a asistir al baile. Ben ha tenido puntos muy graciosos, de esos en que debía parar de leer para reírme a gusto. Es un poco "suelto" y tiene mala boca, pero termina cayéndote bien. Radar también tiene momentos muy buenos, sobre todo cuando se une a Quentin para molestar a Ben. También tiene momentos muy ingeniosos, demostrando que puede salvar de sus amigos en más de una ocasión.
El instituto no es ninguna democracia ni una dictadura. Tampoco, como suele creerse, un estado anárquico. El instituto es una monarquía por derecho divino. Y cuando la reina se va de vacaciones, las cosas cambian.

Margo, por otro lado, me cayó mal. La vi infantil, caprichosa, egocéntrica y muy "drama queen". Esa actitud de "miradme todos" y de ser el centro de atención no me gustó nada. Por su suerte no es su presencia la que tiene relevancia en el libro, sino su ausencia, lo que ayuda a que la dejes un poco de lado y te centres en los otros personajes, aunque debido a su búsqueda, este presente de forma indirecta. La mejor amiga de Margo, Lacey, también tuvo su punto de niña tonta que me molestó un poco, aunque a medida que iba pasando el libro, esa actitud fue decayendo un poco, con lo que pude tolerarla mejor.
El final en este caso es más cerrado. Sabemos que después de la escena final no habrá más historia para contar, que cada quien ha decidido hacían donde va a dirigir su vida y las consecuencias que ello puede conllevar. No es un final de cuento de hadas, incluso es algo surrealista (no me imagino a nadie en la situación de Margo), pero si que me pareció adecuado para la narración previa, como si todo el libro fuera encaminado a ese final. Conciso pero acertado. Hubo partes en la narración que me parecieron algo innecesarias y que bien podrían haberse omitido sin afectar al desarrollo de la trama y otras partes que, tal vez, hubiese alargado más y explicado con más precisión, pero en líneas generales no ha sido una mala lectura. El estilo fresco y ágil del autor se deja notar. Con una narración sencilla, sin recargar mucho, con descripciones justas y dando importancia a los personajes, es una de las mayores bazas que tiene el libro.
"Ciudades de papel"  es una novela entretenida, juvenil y con el estilo fresco de John Green que hará que pases una tarde entretenida. No busques profundidad en la trama, porque no la tiene, y no lo compares con "Bajo la misma estrella", porque son polos opuestos.


¿Lo habéis leído?¿qué opináis?Nos leemos ^^

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