Una inquietante inmersión en el horror donde los muertos se niegan a descansar.
Por: Fran Nieto
Empecé a leer este libro sin estar seguro de si me gustaría o no. Desde el primer capítulo, sentí como me atrapaba su estilo directo y sin concesiones a la galería, y a partir de ahí, y aunque su crudeza puede espantar a algún que otro lector, debo admitir que su lectura me resultó bastante interesante. Sorprendentemente, hasta este momento no había leído ningún libro sobre posesiones a tutiplén, si exceptuamos El exorcista, claro, escrito por William Peter Blatty en 1971, que por cierto creo que debería ser de lectura obligada en todos los institutos, je,je.
Sinopsis: Rosa Martín, una cantautora sin éxito, aparece ahorcada en la sabina milenaria del jardín de su amante, Fran, un poderoso y hedonista productor musical con quien mantiene una tóxica relación amorosa. Sin embargo, la muerte no pone fin a su historia. Atrapada entre dos mundos, impulsada por la obsesión y la venganza, comenzará a tejer una inquietante relación con Patti, la hija menor de la familia, quien descubrirá que Rosa aún habita en la casa, en los sueños y en su propio padre, y que su presencia no es solo espectral, sino activa, invasiva y letal.
Exorcismos, seres que absorben almas, posesiones, magia negra, poltergeists, asesinatos, muchos sustos y… hasta un poquito de amor y romanticismo entre tantas atrocidades. Todo esto y mucho más vas a encontrar en una novela tan escalofriante como intensa. Te tiene en vilo casi todo el tiempo. La historia avanza muy rápido, pero aun así lograrás mantenerte enganchado e interesado. Se mantiene un ritmo bastante constante a lo largo del libro, lo que es muy de agradecer. Aunque no suceden cosas todo el tiempo, la trama avanza a un ritmo constante y la mayoría de las situaciones expuestas al principio van cobrando sentido a medida que avanzan y retroceden las barbaridades.
El horror en esta novela es sutil y omnipresente; hay una continua sensación de fatalidad inminente y un presentimiento que impregna incluso las partes que no tratan sobre el exorcismo. El equipo está formado por personajes geniales, cada uno aportando una perspectiva diferente a la historia, y con el descubrimiento del pasado, se añade un elemento de misterio que enriquece la experiencia de lectura. Según la nota de prensa enviada por la editorial NdeNovela, los temas de la novela son tres: El amor como fuerza destructora; lo femenino y la mirada y el vínculo entre los vivos y los muertos. De la tríada me quedo con el último, ya que los momentos más estimulantes son aquellos en los que la ahorcada y la niña establecen un diálogo entre lo físico y lo emocional que te pone los pelos como escarpias.
Por ponerle algún pero, se podría decir que en ocasiones abusa de ciertos clichés y de alguna subtrama un tanto confusa, como la que acontece en África, pero son pecata minuta al lado de los aspectos positivos que sí valen la pena destacar: no solo transmite esa sensación de pavor subyacente, sino que también logra que te encariñes con los personajes principales; no es una historia unilateral. Todos tienen sus fortalezas, pero también sus debilidades, lo que los hace demasiado humanos y facilita nuestra identificación con ellos. Sin duda, es una novela multifacética, lo que es una gran ventaja; y por supuesto, el final, que aquí no vamos a spoilear pero que te deja boquiabierto y patidifuso. Si buscas una lectura paranormal rápida (casi trescientas páginas que se ventilan en un periquete), pero no por ello exenta de calidad manifiesta, fijo que La ahorcada te va a gustar.
En definitiva, una lectura super recomendada para los fans del terror en general y de los exorcismos en particular. A ver que tal ha quedado la película…
