Revista Cultura y Ocio

Reseña: La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson

Publicado el 24 marzo 2014 por Arsenico @Arsenico85
Buenas a [email protected], hoy toca reseñar un clásico de la literatura. Reconozco que los clásicos no son mi fuerte, pero tratándose de una novela como La Isla del Tesoro y siendo yo un fanático de las historias de aventuras, supongo que estábamos llamados a encontrarnos algún día. 

Si tenéis curiosidad por saber cómo es el interior del libro podéis ver algunas páginas pinchando en este enlace. No obstante, próximamente Arsénico se encargará de subir una fotoreseña del libro para que podáis ver mejor los detalles. Reseña: La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson
Ficha Técnica:Título: La Isla del Tesoro
Autora: Robert Louis Stevenson
Ilustrador: Robert Ingpen
Editorial: Blume
Encuadernación: Cartoné
Nº Páginas:192
Precio:24,90€
ISBN: 978-84-9801-117-3
Ver el interior del libro: AQUÍ
Sinopsis de la contraportada: 
Jim Hawkings es un chico que trabaja en una posada, en la costa oeste de Inglaterra, en el siglo XVIII. Un viejo bucanero, Billy Bones, llega a la posada con un mapa que muestra dónde se esconde el tesoro del capitán Flint, pero es seguido de cerca por un grupo de piratas cobardes. Jim, en un acto de valentía y astucia, se apodera del mapa, se lo entrega al señor Trelawney y juntos parten hacia la isla del tesoro en la goleta La Hispaniola. Entre su tripulación, sin embargo, está el traidor John Silver, que quiere hacerse con el tesoro.


Opinión Personal (sin spoilers): 
Reseña: La Isla del Tesoro, de Robert Louis StevensonGenial. Muchas veces, lo que se hace hoy, tiene una base muy importante en lo que ya se hizo en el pasado. Ocurre muchísimo en el cine, los cómics, la música y, por supuesto, también en los libros. Pues bien, eso es exactamente lo que ocurre con La Isla del Tesoro, que es una de esas historias que han servido de base para la literatura moderna y especialmente para las novelas de aventuras. Cuando la estás leyendo, tienes la impresión de que rezuma originalidad, calidad e incluso extravagancia, y luego te das cuenta de que de una forma u otra, esta novela ha sido uno de los pilares fundamentales de otras muchas historias que has leído. Si lo comparásemos con la música podríamos decir que leer La Isla del Tesoro es como escuchar una canción de los Beatles.
Cita del libro:
Repentinamente, con un gran alarido, un enjambre de piratas saltó desde la espesura por el lado del norte y se lanzó corriendo sobre la empalizada. Al mismo tiempo se reanudó el fuego desde el bosque, y una bala entró zumbando por la puerta e hizo añicos el mosquete del doctor.

Algo realmente destacable de la novela son sus personajes. Jim Hawkins, el personaje principal de la novela, es el prototipo de protagonista juvenil cuyo valor, nobleza e inteligencia hacen que se convierta en epicentro absoluto de la historia. Además, tiene una habilidad especial para meterse en líos. Para que os hagáis una idea, es el protagonista de la historia y al mismo tiempo el Glenn (The Walking Dead) de La Isla del Tesoro. Además de él, están el doctor y el caballero. El primero es un hombre culto, bueno y protector; en cambio, el otro es tan orgulloso como tonto. Por supuesto, para amenizar la historia contaremos con un grupo singular de piratas entre los cuales se encuentra John Silver (el largo), pirata, cocinero, capitán, amigo, enemigo, salvador, asesino y embustero que, posiblemente, sea uno de los mejores personajes que haya dado la literatura.
Cita del libro:
Ahora, Hawkins, espero que me hagas justicia delante del capitán. Eres un chiquillo nada más, pero más listo que el hambre. Lo noté en cuanto te eché la vista encima.

Como punto negativo diré que al igual que ocurre con la mayoría de los clásicos, se utiliza un lenguaje tan rico, tan correcto y tan educado, que en ningún momento puedo “desconectar” del hecho de que me estoy leyendo un libro. Reconozco que mis gustos son menos refinados. Además, los capítulos que transcurren en el barco (algunos son de los mejores de la novela), tienen como inconveniente que si no se domina el lenguaje propio del mar (me refiero a las partes y elementos del barco), en varias ocasiones no entiendes bien lo que está pasando.
Cita del libro:
Estaba en el lado de sotavento del castillo de proa, y la vela mayor, que aún seguía tensa, me ocultaba una parte de la cubierta de popa. No se veía un alma. En la tablazón de cubierta, que había dejado de baldearse desde el motín, se veían las huellas de muchos pies; y una botella vacía y rota por el cuello rodaba de un lado a otro, como si estuviera viva, entre los imbornales.

Del ilustrador Robert Ingpen sólo puedo decir que realiza algunas de las mejores ilustraciones que he podido ver sobre esta historia (la novela cuenta con varias versiones ilustradas). En 1986 se le otorgó la Medalla Hans Christian Andersen como reconocimiento por su labor ilustrando algunos clásicos de la literatura juvenil.Reseña: La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson

Si tuviese que resumir la novela en pocas palabras, estas serían: aventura, nobleza, valor, traición, piratas y piezas de a ocho.

Lo mejor: La aventura y sus personajes.

Lo peor: La mención en algunos capítulos a muchos elementos y partes del barco que son desconocidos para la mayoría de los lectores. Curiosidad:Piezas de a ocho es lo que dice constantemente el loro de John Silver; lo repite como una letanía y el pirata comenta en una ocasión que se debe a que el loro ha estado siempre ligado al mundo de la piratería y, por lo tanto, ha visto algunos de los mayores saqueos y tesoros relacionados con el mar. El caso es que buscando en internet para saber que eran exactamente las dichosas “piezas de a ocho”, di (en Wikipedia) con la siguiente información y me pareció muy curiosa:El real de a 8, peso de ocho, peso fuerte, peso duro o dólar español fue una moneda de plata con valor de ocho reales acuñada por el Imperio español después de la reforma monetaria de 1497 que estableció el real español. Gracias al amplio uso que tuvo a finales del siglo XVIII en Europa, toda América y el extremo oriente, se convirtió en la primera divisa de uso mundial. Fue la primera moneda de curso legal en los Estados Unidos. Muchas de las monedas actuales, tales como el dólar canadiense, el dólar estadounidense o el yuan chino, así como monedas de Hispanoamérica y de Filipinas están basadas en el real de a 8.
En el mundo anglosajón en general y en Estados Unidos en particular, el real de a 8 era conocido como Spanish dollar, pieces of eight o eight real coin. Existen diversas teorías de que el símbolo $ del peso y el dólar parece tener su origen en las bandas y Columnas de Hércules del escudo español que aparece en el reverso del real de a 8.
Los reales de a 8 se acuñaban en América y se transportaban a granel hacia España, haciendo este transporte un objetivo tentador para los piratas y corsarios del mar.



8/10


¡Nos leemos! 

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