

“O el pozo era muy profundo, o ella caía muy despacio, porque tuvo tiempo de sobra para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a ocurrir después.”
“Siempre se llega a alguna parte si se camina lo bastante”
“¿Quieres decirme el camino que debo tomar para salir de aquí?- Exclamó Alicia.Eso depende mucho del lugar al que quieras ir.- Dijo el gato.Poco me preocupa adonde ir.- Dijo Alicia.Entonces poco importa el camino que tomes.- Replicó el gato.”
“Y pensó que Alicia conservaría, a lo largo de los años, el mismo corazón sencillo y entusiasta de su niñez.”

Y lo que allí se encuentra serán de nuevo muchas aventuras, y conocerá a nuevos personajes como los gemelos Tweedledum y Tweedledee o el señor Humpty Dumpty entre otros y se verá en situaciones de lo más absurdas y disparatadas. Los diálogos en muchas ocasiones son geniales e ingeniosos, imposible no reírse.A pesar de no ser tan conocida, esta segunda parte también merece que le demos una oportunidad, aunque solo sea por encontrarnos con el “Jabberwocky” o “galimatazo”. Y los que disfrutaron con la primera historia disfrutarán de nuevo con la pluma de Lewis Carroll.
Ambas son unas historias divertidas, absurdas y un tanto alocadas pero muy originales e ingeniosas que os transportarán a esa época donde un palo es una espada, la escoba un caballo, y un trozo de tela la capa de un héroe.
“¡Ay, gatito, qué bonito sería si pudiéramos penetrar en la casa del espejo! Juguemos a que existe alguna manera de atravesar el espejo.”
“Si hubiese sido así, entonces lo sería; y siéndolo, quizá lo fuera; pero como no fue así tampoco lo es asá. ¡Es lógico!”
“¡Ser capaz de ver a Nadie! ¡Y a esa distancia! ¡Vamos, como que yo, y con esta luz, ya hago bastante viendo a alguien!”


