- Comprobar que las puertas y ventanas de toda la casa están bien cerradas, pero sin hacer visible que la vivienda está totalmente desocupada. Por ejemplo, sin desactivar el timbre ni bajar por completo todas las persianas.
- No difundir en las redes sociales los planes vacacionales.
- Programar las luces. Si es posible, instalar un temporizador que encienda y apague la luz en diferentes horarios. También se pueden programar otros aparatos para que se enciendan y apaguen automáticamente, como son la televisión o la radio.
- Vaciar el buzón cada pocos días a través de alguna persona de confianza que custodie las llaves.
