Ilusión. Estrés. Y agotamiento. Embarazo, parto y crianza, mezclan sentimientos contradictorios que, a la vez, se complementan. Al cariño se une la preocupación constante y a la responsabilidad, el aprendizaje mutuo.Socialmente existe una idealización de la maternidad junto a un estigma de la enfermedad mental materna asociado a ser “una mala madre”. Sin embargo, todas las mujeres durante el embarazo y postparto tienen que adaptarse a numerosos cambios vitales, llegando a experimentar 1 de cada 4 algún tipo de malestar psíquico significativo.Algunos datos a tener en cuenta: una de cada 5 mujeres presenta algún trastorno mental durante el embarazo o postparto; una de cada 7 mujeres que son madres por primera vez, va a experimentar algún trastorno ansioso o del estado de ánimo durante el embarazo o en el postparto; una de cada 100 mujeres presenta depresión postparto; una de cada 400 presenta un trastorno mental grave; una de cada 1.000 padece una psicosis postparto, precisando ingreso hospitalario, en mujeres con un trastorno bipolar previo, el riesgo es del 50%; el suicidio es una de las principales causas de muerte materna durante el primer año después del parto; el infanticidio materno durante los primeros meses de vida suele realizarse en el contexto de una depresión grave o de una psicosis postparto, con el fin de proteger a los hijos del sufrimiento (suicidio ampliado).El trastorno mental durante el embarazo o postparto dificulta el establecimiento y mantenimiento de un vínculo materno filial. En la mayoría de países, como en el nuestro, la patología mental durante el embarazo y/o el postparto pasa desapercibida, no se detecta, a pesar de que se dispone de terapias e intervenciones eficaces, y las madres no reciben los tratamientos necesarios para su recuperación. Para ello es necesaria la formación de profesionales en esta área, la inclusión de la evaluación y atención a la Salud Mental en los protocolos de seguimiento del embarazo/posparto.Necesitamos trabajar en equipo, desde los servicios sociales, el equipo médico específico y las asociaciones de familiares y personas afectadas, con el objetivo de prevenir cualquier desenlace fatídico, y mejorar la calidad de vida de las personas.Luisina Daives.
Psicóloga de AmademFuente: lamarinaplazahttp://elmundotlp.blogspot.com/es
