Revista Arte
Con Caramelos envenenados regresamos a sensaciones ya vividas, y quizá estemos ante la mejor canción del disco, disfrazada con un inicio más reposado que, sin embargo, coge un bucle de fuerza y ritmo auténticamente genial y distinto, donde los coros con los que han dotado al estribillo de esta canción nos hacen soñar de nuevo: "huuuuu, uuuuu... tú lo hiciste todo bien/ caramelos envenenados/ me preguntas ¿y ahora qué?/, yo creo que te he contestado". Vaivenes amorosos con tintes existenciales que rompen nuestra rutina: "tú y yo sólo sabemos estar aquí al mismo tiempo y echarnos de menos", como mejor metáfora de una relación enclavada en un presente cibernético que día a día nos aísla más y más de las personas que queremos
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