PADRE RÓMULO AGUILAR, FUE DÓCIL AL ESPÍRITU SANTO Y UN PERSONAJE POLIFACÉTICO Autor: Padre Teófilo Rodríguez
Corría el año del 78 cuando conocí a mi hermano en el Señor Rómulo, siempre jovial y generoso. Nació hace 62 años en el Hospital Santo Tomás, vivió entre los barrios del Marañón y Huerta Sandoval. Desde muy joven tuvo afinidad por la música, particularmente por el toque del órgano. Y recibió instrucción, en aquel entonces, del Padre Dimas Cedeño, quien sería más tarde Arzobispo de Panamá.


Una vez ordenado sacerdote por Monseñor Marcos Gregorio McGrath, prestó servicio en las Parroquias Perpetuo Socorro, Santa Ana, Santa Marta y finalmente en San Francisco de la Caleta. Además, fungió como profesor de Liturgia en el Seminario Mayor San José, Vicario General de la Arquidiócesis, Miembro permanente del comité de Liturgia de la CEP.
Cercano amigo y acompañante de diversos apostolados eclesiales como: Renovación Carismática, cuando se iniciaban los encuentros juveniles en Chitré, con el Padre Segundo Cano de feliz memoria. Fue el instrumento para que se estableciera en Panamá “Matrimonios en Victoria”, que tanto bien ha hecho a muchas parejas y familias. Su gran amor a la Virgen María, le llevó a promover en Panamá el “Movimiento Apostólico de Schoenstantt”, presente en más de 110 países.
Cercano amigo de la Fraternidad de la Divina Misericordia de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, nos confió a sus oraciones desde el principio de los padecimientos por esta obra y nos acompañó en diversas circunstancias.
Por ello, damos gracias a Dios, porque su Partida al Encuentro con Dios ocurre en un día mariano, cuando la Iglesia conmemora los 104 años de la Última Aparición de la Virgen del Rosario en Fátima, ocurrida el 13 de octubre de 1917, con el gran Milagro del Sol, como anticipo del Triunfo del Inmaculado Corazón de María y el Reinado de su Hijo Jesucristo en todos los corazones.
Hermano y amigo, tu enfermedad fue sin duda una gran purificación que contribuyó a que ahora goces de la visión beatífica. Paz a tu alma.
