Otra de las historias que pudieron ser… O tal vez fueron. Para que no se nos olvide el miedo y el dolor.
Kykubi intenta decir
📷 Omar Lucas/IDL Reporteros/Las brigadas de los muertos
—¡Sucio y sucio y sucio!
La voz de Ada me llega desde adentro de la retorta, canturreando la palabra con ritmo. Retumba como si fuese un chillido de murciélago en una cueva.
Tenemos fumigadores y aspiradoras para hacer lo que ella está haciendo, con comodidad y más seguridad… pero el señor Edgar insiste en que al menos una vez al mes hay que meterse en el horno y limpiar a mano todo, sacando los restos que se acumulan en los rincones y raspando cuidadosamente la capa de ceniza que se amalgama en el fondo. Al menos, una vez al mes en épocas flojas.
Hace unos cuatro años que tenemos que parar todo y limpiar cada dos fines de semana. El tren de cremación a marchas forzadas convierte los hornos en unos agujeros mugrientos a los pocos días de operación. Veo el trasero…
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