DifusiónEscrito por Marco Yanayaco
Shame es una banda inglesa de post-punk revival y art punk que, junto a otros grupos surgidos en Londres desde finales de la década pasada, ha removido los cimientos de la industria para abrirse paso e impulsar una nueva etapa musical, fresca y joven. Y en menos de dos semanas llegará por primera vez a Lima para demostrar por qué forma parte de una de las escenas más relevantes de la música actual.
¿Qué es la escena Windmill de la que tanto se habla y que cada vez llega con más fuerza a nuestros oídos?
Se conoce así al grupo de bandas que, entre finales de la década de 2010 e inicios de la de 2020, se presentaban frecuentemente en el pub Windmill, en Brixton. Donde sonidos como el rock experimental, el math rock, el post-rock y el post-punk se vieron conjurados para demostrar que la música todavía tenía mucho más por ofrecer de lo que algunos afirmaban.

De ese encantamiento surgieron nombres hoy fundamentales como Black Midi, Black Country, New Road, The Last Dinner Party, Fontaines D.C., Squid, Maruja y, por supuesto, Shame.
Shame publicó en 2018 su disco debut, Songs of Praise, y trazó el camino para muchas de las bandas hermanas que surgirían después. El álbum los posicionó como uno de los pilares de la nueva escena gracias a temas como “One Rizla”, “Angie”, “Tasteless” y “Concrete”, canciones que evidencian tanto la fuerza como la energía creativa y divertida de la banda.
Nadie puede negar que fueron uno de los principales precursores de este movimiento y una de las razones por las que el público empezó a poner los ojos y los oídos sobre este pequeño sector de Brixton llamado Windmill.

La banda no se detuvo ahí. Un par de años después publicó Drunk Tank Pink (2021) y Food for Worms (2023), este último con una portada realizada por el pintor canadiense Marcel Dzama. En ambos trabajos exploraron aún más los territorios del art punk y el indie rock en canciones como “Fingers of Steel”, “Adderall”, “The Fall of Paul” y “Different Person”.
La energía desbordante de sus presentaciones llena por completo los escenarios y construye junto a su público una atmósfera que pocas bandas han logrado generar en los últimos años, lo que asegura una performance repleta de danzas, saltos, pogo y, sobre todo, post-punk.
Queda muy poco para ver a Shame en vivo en Yield Rock este 13 de junio, una oportunidad que puede abrirte las puertas hacia lo que podría convertirse en tu próxima banda favorita. La música es demasiado grande y amplia como para ignorarla cuando está gritando frente a ti. No te lo pierdas.
