A pesar de no ser la situación más elegida a la hora de colocar el mobiliario del dormitorio, poner la cama con el cabecero bajo la ventana es una posibilidad que debemos valorar si el espacio es ajustado en otro sentido (podéis ver otros ejemplos aquí: 1, 2, 3).
Tanto si es por el tamaño de la cama, como por no tener más sitio o querer colocar un armario ropero que de otra forma no cabría o sería incómodo, la posición bajo la ventana, puede ser no sólo visualmente estética, sino también confortable. Hace años durante una temporada la tuve así y me gustaba la luz que entraba por la mañana (soy de dormir con la persiana levantada :)). Por supuesto el cabecero tendrá que ser mínimo o no tener, o bloqueará el acceso a la luz y estéticamente quedará mal. ¿Qué os parece esta solución para cuando falta el espacio? ¿tendríais vuestra cama así? ¡Feliz martes!
















Vía: Fantastic Frank
