Revista Política

Sostiene Soares

Publicado el 15 abril 2013 por Noostradamus
Dice Mario Soares que Portugal no puede ni podrá devolver nunca la deuda y que la prórroga de siete años más es una cortina de humo para alargar el momento de reconocerlo. En resumen que aunque les quiten hasta el último céntimo de euro a los ciudadanos y éstos mueran de inanición, una vez Portugal se quede sin portugueses, reconocerá que no tiene para pagar la deuda. Siempre pasa igual, los nombres de los países tapan a los que hacen las cosas desde el poder y endosan sus resultados a todos los ciudadanos del país, siempre que éstos sean las pérdidas. 
La deuda es de todos los portugueses porque es de Portugal suena muy bonito pero es imposible en la económicamente libre Europa, tan regida por la libertad y las leyes de mercado, que el chiringuito europeo nació como una zona de libre comercio y circulación de mercancías antes que nada, aparte de acuerdos sobre carbón, acero y energía nuclear previos. Como era la "zona aliada" salida de la II Guerra Mundial y eran asuntos económicos no era necesario plantear ningún funcionamiento democrático, porque para eso ya lo eran los países miembros y esto trataba de energía, mercancías y mercado común de países asociados.
Parece que alguien de manera irresponsable prestó dinero a entidades financieras de otros países vecinos mucho dinero, y parece que alguien decidió que se gastara del modo que se gastó, como alguien decide que todos los fondos enviados a un país para que su desarrollo económico se iguales al de los más desarrollados y saneados económicamente de la zona vayan a la economía real o a un único sector, por ejemplo el de la construcción en el caso español. Los bancos portugueses y el aparato de estado portugués al tomar las decisiones en nombre de los ciudadanos y el resultado ser la quiebra, hacen que los responsables de la deuda y por lo tanto encargados de pagarla sean aquellos a los que no consultaron nunca las mismas decisiones.
¿Pero no era una cosa regida por las sabias leyes del mercado?, ¿y no era el propio mercado el que decidía dónde se ponía el dinero?, ¿y no era tan bueno por naturaleza que parecía un Mowgli diseñado por Rousseau?, pues si era la ley para ganar debe serlo para perder. No vale ser mercado hoy y estado mañana para que los abajo firmantes responsables de los gastos se escondan detrás del nombre de su país, y de todos los ciudadanos a los que se usa de escudos humanos. Que los neocon de un lado del charco se llamen neoliberales al otro es curioso, pero en realidad desde los años de la pareja de baile Thathcher-Reagan todos han aceptado los mismos principios, el mercado lo es todo y cuanto más suelto ande mejor.
Porque la verdad oficial es que todos menos Chernobil fueron los que provocaron la caída del bloque del este y de sus regímenes comunistas. La URSS en realidad no sobrevivió al accidente nuclear de Chernbil desde el momento que tuvo que aceptar la ayuda de sus archienemigos capitalistas de Occidente tras contaminar medio planeta sin decir esta boca es mía ni a la población afectada ni a los países vecinos afectados por la radiación provocada por el accidente. En todo caso es imposible sostenerse como dirigentes de los estados quienes les ocultan a sus propios ciudadanos informaciones poniendo en peligro sus vidas. Según la versión oficial fue el triunfo de las leyes de mercado al parecer, y de los pueblos por propia iniciativa, y del Papa, y de la madre que los parió a todos juntos, pero en el fondo el libre mercado había ganado la guerra fría al no mercado estatalizado.
Todos concluyeron que la apertura a la libertad de mercados era equivalente a la transición a la democracia, al acabarse los partidos únicos de estado de las economías del este y del oeste, confundiendo el culo con las témporas. Como si los antiguos estados absolutistas no hicieran negocios con todo lo que pudiesen sacar de los ciudadanos. Es más, con aceptar las leyes del libre mercado hasta puede tenerlas en propiedad un partido único, si aceptara esas condiciones seguro que Corea del Norte dejaba de ser un problema, porque se había pasado al bando de la libertad de mercados. Hasta el emperador podría permitirse una aparente democracia parlamentaria si el régimen organizase los partidos para llenar los escaños con miembros del propio régimen en todas las opciones. Democracia y libre mercado, convierten a los estados en fieles aliados.
Todo basado en el éxito editorial del libro de cabecera del presidente Reagan, donde se explica que el hecho de que una empresa gane mucho dinero vendiendo lápices en los USA supone que los de las minas de grafito en Indonesia van a vivir mejor. Cambiando de continente y el humilde lápiz por los diamantes más caros, el hecho de que las empresas de diamantes ganen mucho dinero vendiendo en subastas y las mejores joyerías de las principales capitales europeas, seguro que los de Sierra Leona no están de acuerdo que en la segunda parte del argumento sea del todo cierta en su caso. Los que extraen coltán esperan que les pague su parte las industrias de la telefonía móvil y de misiles, y coinciden con los mineros de diamantes de Sierra Leona, el que lo dijo vivía en otro mundo.
Y el libro de cabecera se convirtió en la ideología triunfadora de la Guerra Fría, la libertad de mercado con la que han operado sin duda los bancos alemanes, franceses, cajas de ahorros y banca españolas, banca portuguesa, griega y chipriota, regidas por las leyes del mercado, y cuyos dirigentes firmaron los papeles donde se reflejan todas las decisiones que han llevado a la ruina a tantas entidades privadas y regidas por las leyes de mercado en toda Europa. Si es aparato de los respectivos estados no fue responsable porque las decisiones de las entidades eran soberanas y regidas por las leyes del mercado, los ciudadanos mucho menos pueden serlo.
Pongamos que las autoridades estatales no hicieron nada cuando esas entidades se metían en el berenjenal por decisión de sus equipos directivos, como lo que no se produjo en ningún caso fue que los ciudadanos fueran consultados si estaban de acuerdo en dejar hacer a unos irresponsables o legislar para impedir que sus decisiones acabasen perjudicando a todos, es que para firmar y cobrar se puede estar a las maduras y para responder de lo firmado a las duras, respondiendo que de ninguna manera. Ahí entran en medio los gobiernos que dirigen los aparatos de los distintos estados metidos en el fregado, por designación política directa de los cargos electos por nominación de un partido político refrendada por los votos en las urnas, en el caso español. 
El gobierno asume que el agujero de Bankia debe ser asumido por el estado y que siendo el estado la suma de todos, todos deben pagar subsidiariamente el agujero generado por los personajes puestos por ellos mismos de entre los suyos que tomaron todas las decisiones que provocaron en agujero que pasa a ser del sistema financiero español y su banca, de manera que ya lo es de todos por ser problema de España. Así que primero están todos los españoles como están todos los portugueses, luego están los estados de España y Portugal que pasan de ser las administraciones a ser sinónimo de los países que de nuevo son todos sus habitantes, luego está la culpa de los ciudadanos porque la banca y los estados que debían vigilarla no lo hicieron y el resultado es que todos los ciudadanos han vivido por encima de sus posibilidades y deben pagar las deudas. Luego está la necesidad de salvar a las entidades financieras víctimas de la burbuja inmobiliaria, por ser importante para el prestigio del país que no quiebren las cajas de ahorros refundidas como bancos privados.
Parece que sea en la dirección que sea están de por medio los jodidos ciudadanos que se han endeudado por vivir como nuevos ricos. Así que a donde no se llega nunca es a los que firmaron las decisiones ruinosas, porque fueron puestos allí por quienes los pusieron y esos no desean admitir sus responsabilidades. Si bancos centroeuropeos prestaron dinero a cajas de ahorros españolas y éstas a bancos portugueses y ahora Portugal no puede pagar sus deudas, de las que quien más tiene es España, de quien tienen a su vez deuda otros países europeos. Qué coño mercado ni que niño muerto, desde cuándo el mercado tiene por ley la socialización de pérdidas por propia voluntad del estado sin preguntarle a los ciudadanos ni dejar que estos puedan promoverlo.
No parece razonable que regidos por la libertad de mercados y circulación de todo tipo de mercancías incluido en dinero ahora sean los gobierno de los países los que les cuenten a los ciudadanos que el problema generado por unos cuantos lo ha sido por todos, por los que tomaron las decisiones y también por aquellos a cuyas espaldas se tomaron. Es llegar a la tomadura de pelo para eludir la responsabilidad de las propias decisiones. Fingir creerse que es normal el cambiazo de firmantes responsables por nombres de países, es ser demasiado descarado. Y fingir creerse que decisiones unilaterales de las autoridades son lo mismo que si hubieran sido refrendadas por los ciudadanos asumiendo los resultados por obrar en nombre del país, es también tomadura de pelo. 
El problema es que se usa de escudo humano a toda la ciudadanía para que unos cuantos eludan asumir sus actos. Para que no salpique a los que los nombraron por ser del propio partido o de administraciones participantes y del partido, o de asociaciones y fundaciones, y del partido, o representando a los impositores con cuentas, pero alto cargo del partido, y del ayuntamiento y de la autonomía y de los departamentos afectados, siempre del partido. Otra cosa difícil de explicar dentro de la libertad de mercado, ejercer como propietarios lo mismo del suelo público que de las empresas y fundaciones públicas, del presupuesto del dinero público y de las cajas de ahorros, constructoras y empresas de servicios dependientes de los presupuestos de las administraciones. Con monopolios como los viajes en temporada baja de todos los jubilados de España que se puntasen a viajar a precio reducido, como prueba de la eficaz política social para la tercera edad. 
Grandes empresas concentran el gasto público a gran escala, y según el gremio directivos procedentes del ministerio correspondiente son los brillantes empresarios que hacen fortunas por concentrar sus empresas los contratos de los ministerios de los que proceden, lo cual es curioso. No hay gran empresa de la construcción que no tenga en su cúpula directiva a algún familiar directo de alto cargo del régimen anterior sobre todo ministros del franquismo y personajes destacados del partido único que era el propio estado. A pequeña escala el modelo sistémico descrito recientemente en Baleares puede haber existido si con tanta alegría lo organizaron allí. En ese caso habrá una concentración en cascada de empresas que se lo llevan todo milagrosamente desde sus inicios, como si fuesen a dedo las adjudicaciones o mediante concursos amañados, directamente o a través de empresa pública interpuesta creada al efecto desde el propio aparato del estado.
La gente por el sur desconfía ya mucho de las autoridades que obrando en nombre del país endosan la catástrofe a los que nada han tenido que ver en ella, pues todo dependía de las beatíficas leyes de mercado y no de las de la democracia. Si te endeudas sin preguntarle a nadie la deuda es sólo tuya. Si otro te ayuda tiene la misma responsabilidad, los demás no, porque no puede oponerse a algo quien no es ni informado. Cualquier verdad oficial es cuestionada por haberse montado todo el sistema sobre la base de que se puede decir lo que sea en unas elecciones y hacer todo lo contrario porque una vez se tienen los votos los ciudadanos no pueden oponerse por ningún mecanismo democrático. En un año, gracias a esto, el partido gobernante ha perdido el respaldo de muchos de quienes les votaron.
Y los aparatos de los estados cuando no se salen con la suya, como ha pasado en Portugal con la sentencia del Constitucional, dicen que van a presentar más medidas en la misma dirección a delegados de les aparatos de otros estados y sus gobiernos, para que ellos se las aprueben y así imponerlas a los ciudadanos. Eso dicen que pueden hacerlo porque se sienten respaldados por lo votos, sin duda por esto mismo no quieren preguntarle a esos votantes que dicen que les respaldan, porque no saldría adelante los decidido, que es que los bancos, esta vez españoles, cobren la deuda que tiene el estado portugués como principales poseedores de la misma. Si el dinero hubiera salido de la CAM, de Bankia o de Novacaixagalicia, el asunto sería un despipote porque habría que devolverle el dinero a las cajas saqueadas para que así cobrasen los que les prestaron el dinero. 
Así que podemos deducir por la asunción de responsabilidades de pago por parte de los gobiernos que dirigen los estados que el accidente nuclear de Chernobil no provocó la caída del Telón de Acero y la victoria de los Friedman desde su casa de campo sobre el estatalismo soviético, al contrario, provocó que la Comunidad Económica Europea fuera absorbida por el COMECON, y los estados tomaran el control de la banca directamente para evitar la quiebra del sistema por desfalco y saqueo de las entidades financieras desde dentro. Europa es al final una nueva versión de la antigua URSS, y la burocracia es quien vive del asunto. Así que salvar a las entidades asumidas por los estados es cosa de todos, porque cuando sacaban el dinero regían las leyes del mercado pero cuando no quedó nada más que las deudas, el estado somos todos y pagamos a escote con sangre, sudor y lágrimas, no de las británicas si no de las continentales europeas de toda la vida.
Así que lo dicho por Soares debe de ser entendido como que los portugueses no pueden ser los que paguen los desperfectos de Portugal y su banca, prque no tienen con qué. Ni los demás tampoco, en lo que estarán de acuerdo seguramente hasta los germanos, empezando por la germana mayor de todos ellos y sus votantes. Que paguen los que firmaron por lo que firmaron, así de crudas son las leyes del mercado: si no se puede pagar una deuda, la paga el que la contrajo y no puede pagar, no los que nada tienen que ver con la deuda.

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