Hola chicas, buenos días.
Hoy os enseño un pequeño detalle que he tejido con mucho cariño y que tiene un significado muy especial para mí. Se trata de este posavasos de ganchillo inspirado en los girasoles, que he hecho para acompañar una taza y convertirla en un regalo de cumpleaños para una amiga.
Desde el principio tuve claro los colores que quería utilizar. El amarillo suave de los pétalos y el tono marrón del centro me recordaban a los girasoles, esas flores que siempre transmiten alegría, calidez y un poquito de sol, incluso en los días más grises. Por eso me pareció una combinación perfecta para un regalo hecho a mano.
El posavasos tiene forma de flor, con sus pétalos redondeados y un diseño sencillo pero muy resultón. Además de ser práctico para proteger la mesa, aporta un toque acogedor y decorativo cuando se coloca bajo una taza de café, un té o un chocolate caliente.

Me encanta hacer este tipo de detalles porque, aunque son proyectos pequeños, están llenos de cariño y de minutos de dedicación. Creo que los regalos hechos a mano tienen algo especial: cada puntada lleva un pedacito de quien los crea.

Espero que a mi amiga le guste tanto como a mí me ha gustado hacerlo.
Buen Jueves.
