Aunque estamos a mitad de semana hoy toca dulce! Para que vayáis ya abriendo boca para el fin de semana o porque no para que la dejéis preparada en un momentito y mañana ya tenemos postre! Aixxxx que bien que vamos a llevar la operación bikini este año.... madre mía!!
Esta tartita (yo la hice pequeñita que sólo somos dos!!) se prepara en un plis plas, no necesita horno y es ideal para dejar preparada de un día para otro, así que ya tardáis!! jejeje
Ingredientes:
(para un molde de 10 cm) (para un molde tamaño normal de 20 cm simplemente doblad las cantidades)
- 50 gr. de galletas maría
- una cucharada de mantequilla
- 100 ml. de nata
- 250 ml. de leche
- 1 sobre de cuajada
- 100 ml. de caramelo líquido
- virutas de chocolate negro y blanco para decorar
Preparación:
Primero prepararemos la base de galletas. Trituramos las galletas y le añadimos la mantequilla derretida. Mezclamos bien hasta formar una masa espesa y la colocamos en el fondo del molde desmontable aplastándola con una cuchara. Reservamos en la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.
Empezamos con la tarta.
Ponemos en un cazo a calentar la nata y la mitad de la leche. Mientras disolvemos el sobre de cuajada en la otra mitad de la leche. Cuando empiece a hervir le añadimos la leche donde hemos disuelto el sobre de cuajada y removemos bien hasta que se disuelva completamente.
Retiramos del fuego y añadimos el caramelo. Removemos bien para que se disuelva completamente.
Volvemos a poner al fuego hasta que hierva de nuevo removiendo de vez en cuando.
Dejamos templar en el cazo y cuando ya no esté tan caliente añadimos la mezcla sobre la base de galletas en el molde y lo llevamos a la nevera para que cuaje (si todavía está muy caliente mejor lo dejamos enfriar fuera antes de meter en la nevera). Mejor de un día para otro o como mínimo unas 4 horitas.
Una vez fría, antes de servir yo le espolvoreé virutas de chocolate negro y blanco mmmmmmmm.....
Venga, todos a prepararla para mañana!!
