Revista Cultura y Ocio

Teaser Monday: Inflamable (Saga Inflamable Vol.1) de Eva Mª Soler e Idoia Amo

Publicado el 12 julio 2019 por Entre Libros Y Tintas @EntreLibrosyTin
Inflamable-Gratis-Eva-M-Soler-Idoia-AmoArranco la semana acordes con el tiempo, y es que la cosa está muuuuuuy calentita.
Las temperaturas suben y no hay nada mejor que un buen chapuzón en la piscina, una tarde en la playita o encerrarte en casa y abrazar al ventilador o al mando del aire acondicionado, pero como sabéis que esta que aquí escribe es más mala que un dolor de muelas, os voy a presentar a la mejor compañía para esos momentos, eso si, veréis como los grados van subiendo poco a poco y sin remedio según avanzáis en sus páginas.
Acción, tensión, romance, toques de humor... en esta novela encontraréis seguro ese algo que os enganchará.
Hoy os dejo con un fragmentito muy movidito en el Teaser Monday de Inflamable de Eva Mª Soler e Idoia Amo, la primera parte de su nueva saga homónima.
Espero que el fragmento os resulte al menos tan entretenido como a mi. En breve tendréis también la reseña disponible, pero hasta entonces, espero que lo disfrutéis y leer vuestros comentarios.
Justo en aquel momento escucharon la voz de Camilla, que provenía de alguna zona de los pisos superiores. Gritaba pidiendo, lo que les aclaró la parte que jugaba en aquella prueba: una de las víctimas.
-¡Es el tercer piso, pero no se puede entrar por la puerta, el vestíbulo está ardiendo!
-Genial - murmuró Abby, echando un vistazo alrededor para buscar otra alternativa.
-Por las ventanas - sugirió Talisa sin dudar.
Se dio cuenta en ese momento de lo mucho que había aprendido de su padre, algunas cosas ni siquiera tenía que pensarlas.
Inflamable-novela-Eva-M-Soler-Idoia-Amo-bomberosLos cuatro regresaron al exterior para coger la escalera, que lograron colocar a la primera en perfecta armonía. Mientras Leo subía por ella, seguido de Abby, Talisa y Ekekiela utilizaron las que se enganchaban en los alfeizares. El humo comenzaba a salir por la ventana, lo que no dejaba dudas de donde estaba el supuesto incendio.
Leo llegó el primero y entró de un salto al interior. Sacó el brazo para ayudar a Talisa a entrar desde su escalera, para inmediatamente después hacer lo mismo con Abby, que llegaba un minuto después de él. Ekekiela fue el último, que no necesitó la menor ayuda: se lanzó de un salto desde la calle y aterrizó de forma limpia. Dio un paso, sacudiéndose la ropa.
-¿Y ahora que hacemos? - siguió él, testarudo-. Ya estamos dentro, ¿cuál es el siguiente paso?
-Lo que dijo el teniente -replico Talisa, impaciente-. Si no sabes que hacer, sigue avanzando.
De nuevo escucharon los gritos de Camilla, eran bastante claros, pero seguían sin poder ubicarla con exactitud.
-¡Socorro! ¡Estamos aquí!
Abby miró a sus compañeros y sacudió la cabeza.
-¿Dos por la derecha y otros dos por ahí?- preguntó.
-Basta de charla -gruñó Ekekiela.
Se fue por la derecha, así que Talisa lo siguió. Hubiera preferido quedarse con Abby, pero sabía que ella y Leo formaban un equipo bien avenido y no quería desestabilizarlos.
Ekekiela encontró el cuarto de donde salía el humo en cuestión de segundos. Talisa entró detrás y comprobó que, tanto esa puerta como la ventana del pasillo, estaban cerradas. El hawaiano parecía haberse quedado en blanco, así que le dio en el brazo.
-Coge la manguera, yo voy a dar salida al fuego.
Dejó la mochila en el suelo para sacar el hacha
Inflamable-novela-Eva-M-Soler-Idoia-Amo-bomberos mientras él se cruzaba de brazos.
-¿Por qué no me encargo yo de eso? Me da que no vas a tener fuerza suficiente para usar el hacha.
-¿Quieres, por Dios, coger la manguera?
-No se por qué te pones así. Esto es de mentira, no hay nadie en peligro...
Ella decidió ignorarlo. Cogió el hecha y la descargó contra la ventana sin dudar. Ahora entendía el motivo de que tuvieran que hacer pesas: hacía falta una fuerza considerable para manejar esa herramienta. Recordaba a la perfección que en sitios cerrados había que dar salida al fuego y al humo, era importante, así que no se detuvo hasta hacer añicos el cristal. Por fin Ekekiela reaccionó, desenrollando la manguera justo en el instante en que Leo aparecía con un jadeo.
-¡Acceso imposible por la izquierda!
Abby entró tras él, acarreando la otra manguera sobre su hombro.
-No hay ninguna otra entrada -informó, tosiendo por el humo-. ¡Hay que echar abajo eta puerta!
-Abre la manguera y enfría la puerta para comprobar su grosor. Abby se dedicó a humedecer la zona, ayudada por Ekekiela que no cesaba de gruñir y murmurar para sí, a pesar de que nadie le prestaba atención. Primero no le dejaban usar el hecha, ¿y ahora el otro tipo pretendía derribar la puerta cuando estaba claro que él podía hacerlo mejor y más rápido? Que les dieran a todos, ¿esa era su idea de trabajar en equipo, repartir las acciones entre todos para que ninguno sobresaliera? Valiente gilipollez. Cuando trabajaba como vigilante de seguridad todos se dedicaban a pisarse entre ellos para conseguir los mejores turnos. La rivalidad era muy sana, hacía destacar y...
-¡Apartaos! -ordeno Leo, tomando el mando-. Voy a derribar la puerta, entra en cuanto lo haga, ¿vale? -dijo, mirando a Talisa.
Inflamable-novela-Eva-M-Soler-Idoia-Amo-bomberosElla afirmó, orgullosa de ver como el chico, que hasta entonces no había dado muestras de liderazgo, se hacía cargo de la situación. Se mantuvo a su lado mientras el rubio golpeaba la puerta hasta que finalmente la echó abajo de una patada.
Una densa humareda los golpeo de lleno, dificultando la visión. En menos de cinco segundos todos se habían convertido en unas figuras difusas y difíciles de localizar. El calor era real, el humo se les introducía en los ojos y los gritos recordaban que allí había victimas que dependían de ellos.
Talisa cruzó la puerta, pero su visión era reducida, y de pronto notó que el suelo se movía bajo sus pies y cedía de pronto.
-¡El suelo falla! -exclamó, agarrándose al borde.
Hizo fuerza para no caer, a pesar de la lluvia de astillas que llovía sobre ella. Había mejorado mucho su físico, pero no iba a aguantar demasiado de aquella guisa... y entonces vio que Ekekiela se acercaba, asomándose al agujero.
-¿Estas ahí?
¿Cómo? Pero, ¿era gilipollas o qué? La veía de sobra, hasta podía apreciar una mueca divertida en su rostro. ¡El muy idiota seguía creyendo que todo aquello era una broma!
-¡No seas imbécil y ayúdame! -le pidió, sin creer aquello.
Ekekiela le guiñó un ojo.
-No consigo localizarte -dijo, retrocediendo hasta que ella dejó de tenerlo a la vista-.¡Equipo, abriendo manguera dos!
La madre que...
La joven se concentró en forzar la parte superior del cuerpo, tal y como el teniente le había enseñado, pero los bordes eran demasiado irregulares y no logró ascender ni un milímetro. A lo mejor si gritaba, Abby la oiría y...
Escuchó un ruido similar a una explosión y de repente notó que caía al vacío.
Inflamable (Saga Inflamable 1) - Capítulo 9 de Eva Mº Soler  Idoia Amo
Si os ha picado la curiosidad y queréis leer un poquito más y ver que se esconde detrás de este fragmento, a continuación os dejo el enlace de compra de la novela.
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