Quizá el nombre no nos haga pensar en un restaurante de origen peruano. Pero lo es. Un restaurante en Barcelona de cocina peruana, con un cocinero peruano y con un equipo de sala que también lo es, o por lo menos descendiente. Un cuidado espacio que decoran con imágenes y adornos originarios de su cultura. Ellos no necesitan recordar de donde son. Lo tienen muy presente y lo lucen con orgullo. Una identidad de un pueblo nacida de la mezcla y de la invasión de diferentes culturas que han hecho suyas para encontrar la propia.

Y eso se nota, como no, en su gastronomía. Hace tiempo que se oye hablar de la cocina peruana, de su potencial y de su evolución que se ha hecho un hueco entre las más solicitadas. Hace ya unos años que algún Gurú de la alta gastronomía lo advirtió y no se equivocó.
En Gran de Gracia, la continuación de Paseo de Gracia encontramos The Market Barcelona. Cocinas del Perú es lo que anuncia en su rótulo actual. Su buena buena terraza avisa del local.






Empezamos con la comida. Una presentación impecable, bonita y cuidando los detalles, para La Causa Limeña uno de sus platos más característicos. Una de las teorías del origen de su nombre es que “La Causa” se llama así porque a Lima llegaban los heridos y soldados de la lucha contra Chile por la Independencia y, para poder alimentarlos a todos, crearon este plato a base de Ají y Patata que podía rellenarse de diferentes ingredientes. Así se vendía en las calles de Lima, con el lema “por la Causa”. No sabemos si será realmente esta es la historia verdadera del plato pero seguro que es la más popular e idealista. La daremos por válida.


No podía faltar el Ceviche, sin duda el más internacional y conocido. Una herencia de la cocina japonesa con la que crean este plato. Una más de su mezcla de culturas que ahora es ya su identidad.


El origen del siguiente, el Anticucho, es africano. Una simbiosis más. Muchos si saben de que se trata es posible que no lo coman, la cabeza muchas veces nos hace tener la boca obtusa.


El Seco de Cordero, se dice que de origen árabe, es un plato que tiene alguna variación dependiendo de la zona del Perú en que se cocine. Si es de cordero, como el que nosotros tomamos, es más típico del Norte, de Chiclayo.

Respecto a los postres, diría que no tomamos ningún postre típico del país, sino más bien internacionales, aunque uno de ellos, el Chocosuspiro tenía dulce de leche de lúcuma, que es algo más habitual en su repostería. Es posible que sea una creación de Nicky Ramos que demuestra su creatividad.




Nos mimetizamos lo máximo posible, así que acompañamos la comida con una cerveza: Cusqueña Dark Lager. Muy suave y con un punto dulce que acompañó muy bien los platos.
En The Market Barcelona ahora en verano no hacen menú, todo es a la carta. Los precios están en su web, los entrantes rondan los 13 Euros, los principales los 20 y los ceviches los 15. Una comida como esta, compartiendo los platos sale entre 30 y 35 Euros por persona. No es barato, pero vale la pena.

En The Market Barcelona hay comida peruana pero quieren dar un paso más y ser embajadores de su tierra. Quieren ser cercanos con el cliente, recibirlos personalmente. Quieren ser asesores gastronómicos más que camareros. Son ambiciosos si todas esas premisas son sus objetivos. Pero se perciben de forma sutil en las formas, en el amor por su patria y en el orgullo ser de un país que en los últimos años ha evolucionado mucho.
Tuve la suerte de visitar El Perú, hace unos diez años. Recuerdo que vine impresionada de la riqueza natural de aquel país, pero por otro lado también pensé que era un pueblo que no tenía mucha autoestima. Una reflexión sin ninguna base, solo era una percepción, pero tengo la sensación de que eso es sobre todo lo que ha cambiado y lo que les ha empujado a sentirse peruanos sin complejo alguno, han admitido su mestizaje y se hacen dignos de ello. Creo que el reconocimiento de su gastronomía ha ayudado mucho.

Esta es la lucha de Nicky y su equipo en The Market Barcelona y por lo que sabemos, de algunos de los restaurantes peruanos más famosos de la ciudad. Fama ganada a pulso, con un nexo en común, su país, pero que les permite igualmente tener un estilo diferente entre ellos. Les debemos visitas a otros, no tanto para comparar, sino para volver a degustar su fantástica gastronomía. Bien lo merecen.
