El Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA) advirtió que la Navidad es una época propicia para que los enfermos de este tipo de trastornos recaigan, ante las situaciones de tensión y conflicto que se producen en estas fechas en las que se da tanta importancia a la comida y los encuentros familiares. En esta época, más allá de la necesidad de volver a encontrarnos con nuestros seres queridos a los que hace tiempo que no contemplamos, lo cierto es que esos sentimientos de culpabilidad o remordimientos que se agolpan en nuestro interior terminarán por conducirnos a actitudes como una mayor agresividad, ingerir pequeñas cantidades de comida, acudir constantemente al lavabo para eludir aquellas situaciones de permanecer cerca de esas reuniones familiares en torno a una mesa repleta de manjares, o, incluso, mostrarse inquietud o incomodidad en toda la ceremonia.
Estas fechas pueden presentarse
como un auténtico caballo de batalla para los afectados por este tipo de
trastornos. Disminución considerable del peso, la necesidad por pesarse con
frecuencia, tomar laxantes, esconder la comida, fumar para no suprimir las
ganas de comer entre horas, actitud extremista con respecto a las dietas en las
que se encuentran inmersos son algunos de los síntomas más comunes entre las
personas afectadas por los trastornos alimentarios.
En esta época es importante que la familia sea firme con que la persona siga comportamientos normalizados en la mesa, que coman lo mismo que el resto y que no hagan excepciones al pensar que es una persona enferma, así como crear un clima de comprensión. Gracias por visitar nuestro blog Ayuda psicológica en línea. Recuerda que estaré publicando artículos e información sobre trastornos alimentarios, deporte y cuidado de la salud.
