Revista América Latina

Travesía al Salar de Arizaro

Por Hugo Rep @HugoRep

Travesía al Salar de Arizaro.

 ¿Qué hace que un deporte sea "extremo"? ¿Cuál es el límite que diferencia un deporte convencional de uno extremo? Buscando respuestas a estas preguntas cambiamos de escenario uno de los deportes clásicos de "playa"…

El Kitebuggy desde su llegada al país no hace muchos años se convirtió en un deporte casi exclusivo de las playas. Esto no es casualidad, se necesita mucho espacio libre, terrenos firmes y donde siempre sople el viento... o sea la playa.
Pero ¿qué pasa si rodamos en un ambiente extremo? Eso ¿Abriría una nueva puerta para el Kitebuggy Extremo?
Había que probarlo.

 

Salar de Arizaro.
La idea empezó casi un año atrás, el lugar elegido fue el Salar de Arizaro (3500 msnm) con la posibilidad de unir también el Salar de Antofalla (el más largo del mundo), en plena puna de las provincias de Salta y Catamarca.
El Kitebuggy es relativamente nuevo, nadie se había aventurado en una travesía totalmente autosuficiente, todo era nuevo y no había de quien copiarse.
Lo único parecido es una travesía que se realiza en Marruecos (Transat des Sables) pero los participantes cuentan con vehículos de la organización que transporta sus equipos personales y se ocupan de las comidas.
Otra experiencia es una extensa travesía realizada por unos chicos brasileros por la playa que pasaban las noches en posadas y después teníamos a nuestros Fornaso y Prosperi que tenían la máxima distancia recorrida en nuestro país en un día.

 

Lo que nosotros teníamos en mente era una travesía en kitebuggy, transportando todo el equipo necesario sobre los buggys. En un lugar con temperaturas calcinantes durante el día y bajo cero por la noche, totalmente expuestos a la puna, sin provisión de agua, sin puntos de asistencia y sin forma de ser evacuados.
A primera vista parecía un poco descabellado... pero eso de que la primera impresión es lo que cuenta no es tan así, fue cuestión de organizarse y planificar cada detalle.

 

La idea original involucraba a cuatro participantes, de esa forma podíamos armar dos grupos de trabajo que se apoyaran mutuamente.
Con el transcurso de los meses y por distintas razones dos de los integrantes se bajaron del proyecto y quedamos dos... ya era tarde para buscar nuevos miembros (por análisis que realizábamos sobre estudios climatológicos teníamos como fecha prevista para la travesía la época de mas viento registrada históricamente y si nos pasábamos de esa fecha teníamos que esperar hasta el próximo año), así que fue cuestión de reorganizar algunos detalles y ya estábamos listos.
Después, el mismo día de partida el tercer integrante por razones de fuerza mayor tampoco pudo estar presente, por lo que aquella travesía planeada en función de cuatro personas termino realizándose en solitario!!

 

Viernes 27 de Octubre de 2006
Parto de Estación Retiro con destino a Salta, el buggy lo envié unos días antes por encomienda, solo tengo alforjas y mochila.

 

Sábado 28
La llegada a Salta es pasado el mediodía, hace mucho calor. Dejo el equipo en un Guardaequipaje y salgo a realizar unas compras de último hora, retiro el buggy del depósito y al no conseguir un remis que me lleve a San Antonio de los Cobres solo me queda esperar y viajar en el colectivo local.
Los remises a San Antonio me dicen que salen del centro (en realidad nadie sabe...), el colectivo es sin ninguna comodidad, el pasaje hay que sacarlo unas horas antes para conseguir asiento y la enorme cantidad de bultos que llevan todos se reparte en las bodegas y en el techo.
El viaje es interminable, sube y baja gente en todos lados con bolsos, cajas y más bolsos. Llego a las 22:30hs, supuestamente debió llegar a las 20:30hs pero este fue un caso atípico me dice el chofer pidiéndome disculpas por la demora...
Me hospedo en el Hotel Belgrano, bastante humilde pero con la calidez de atención que sólo se encuentra en los más recónditos lugares. Me ofrecen unas empanadas que acepto totalmente agradecido.

 

Domingo 29
A primera hora me despierta Jaime Soriano,él es mi contacto en San Antonio y será el encargado del transporte al Salar.

Primer campamento luego de Paso Socompa.
Todo fue arreglado por teléfono desde Buenos Aires, ultimamos detalles y ponemos como hora de partida las 13:00hs, ese será el comienzo de esta aventura.
Sin prisa pero sin pausa fuimos pasando localidades y acercándonos a mi objetivo.
Avanzada la tarde llegamos a la encrucijada del camino donde me van a dejar (cruce del camino al Paso Socompa con la huella que va hacia Antofalla), al ser en solitario hice una variación de la idea original para no quedar tan aislado (en el peor de los casos en dos días debería encontrar a alguien, la idea original me dejaba a cuatro días de la primer alma).
Descargamos el equipo y después de un cálido saludo me despido de Jaime, lo observo hasta que se pierde en el horizonte... de repente estaba solo en la inmensidad de la puna.
Hay mucho viento así que me apuro, armo el buggy y decido aprovechar para avanzar un poco (la idea original era acampar en este punto y salir al otro día)
Ruedo unos kilómetros hasta que el sol se oculta y me dice que es hora de armar campamento.
Tengo empanadas que me traje de San Antonio así que junto con unos mates ya tengo la cena.

 

Camino en el Salar, Salta y Catamarca.
Lunes 30
Amanece sin viento, desarmo campamento y el viento no aparece, decido caminar.
Las rachas de viento son muy espaciadas, cada 5 minutos sopla y vuelve a caer por otros 5 minutos más o menos, es imposible andar así, por lo que sigo caminando.
Después del mediodía empezó una brisa constante, arme la vela de 5.5 metros y empecé a rodar muy despacio. Rodaba unos kilómetros y paraba el viento, unos minutos de calma y a rodar otro par de kilómetros, así pase casi toda la tarde.
En determinado momento y sin ningún tipo de aviso previo (calma en el viento, brisa en otra dirección, nubosidad, nada...) el viento cambio totalmente su dirección y su intensidad. Me saco del buggy y sólo atine a trabar con el codo una de las líneas de freno, así me tire aguantando la vela hasta que pare... pero no paro, empezó a soplar en esa dirección a mas de 30 k/hs. Como pude guarde la vela para cambiarla por otra más chica. Saco una 2.5 metros pero el viento no me deja armarla, se me enredan los hilos...
Me quedan dos horas de luz así que decido dejar de luchar con la vela para ponerme a luchar con la carpa, después de un largo enfrentamiento logro armar el campamento, aseguro la carpa como para un huracán y me refugio dentro.

 

Martes 31
Amanece otra vez sin viento, todo indica que va a ser un día igual al anterior y el viento llegara después del mediodía.
Hizo frío porque dentro de la carpa esta todo congelado (olvide poner el termómetro afuera, los días anteriores nunca bajo de cero grado).
Desarmo campamento y camino (si bien tardaba mucho caminando era preferible estar en movimiento que calcinándome al sol)
Al mediodía empezó una brisa pero en dirección contraria, si empieza a soplar en esa dirección no voy a poder avanzar este día.
Poco después tomo intensidad no dejándome avanzar, fue el momento de evaluar la situación. O caminar contra el viento esperando que al día siguiente cambie la dirección o rodar en dirección del viento... rodar o no rodar he ahí el dilema...

Temperatura de casi 45° en el Salar.

No tengo una gran disponibilidad de tiempo como para dejar pasar los días esperando un buen viento, hasta ahora tengo realizados solo 27 kilómetros, a este ritmo voy a necesitar varios días...
Con el presente llevo casi tres días en el desierto y me parece suficiente para este primer intento.
Despliego la 5.5 y el viento me lleva en dirección a Tolar Grande.
Entrada la tarde empieza a soplar muy fuerte, voy con la 2.5 sin líneas y estoy pasado, voy frenando con las zapatillas la rueda delantera para no tomar mucha velocidad (si me la pego estando solo me quedo ahí nomás... no se cuando pueda llegar a pasar alguien)
Un arenal en el medio del camino hace que el buggy se clave y yo salga despedido para adelante (a esta altura del partido yo no iba atado a nada, ni al arnés, ni con los pies con la cinta del estribo... de esa forma me saco del buggy y solo di unos pasos antes de poder dominar la vela).
Así a los tumbos llego a Tolar, voy al Refugio Municipal (único lugar de hospedaje) y me sorprende lo bien cuidado y limpio que esta, realmente un oasis en el medio del desierto.
Tolar Grande tiene un único teléfono para todo el pueblo y esta ubicado en una especie de garita en la municipalidad. Llamo a Jaime para que me venga a buscar al día siguiente, solo resta esperar.
Fueron en total 68km de rodar en puro desierto.

 

Jorge Alvarez con el equipo en Kitebuggy.

 

Miércoles 1/11
Hoy es el Día de las Almas y tanto Salta como Jujuy se preparan para este tradicional homenaje a los muertos. Se prepara una mesa donde figurado en masa de pan se representan las posesiones del difunto, también se coloca comida y bebida, y una escalerita por donde el alma regresara al cielo.
El camino a San Antonio es largo, serpenteante y lleno de polvo. Llegamos al mediodía y tengo colectivo a Salta recién a la mañana siguiente. Me ocupo de acomodar el equipo, desenredar líneas, y conocer el pueblo.

 

Jueves 2/11
Viajo a Salta y ahí tengo un par de horas para el micro a Bs As, solo tengo tiempo para comer algo y dar una vuelta por el parque frente a la terminal.
Al día siguiente es la llegada a casa (previo piquete en Santiago del Estero que nos demoro tres horas).
Vendrá el período de evaluación, reflexión y por supuesto organización para el próximo destino.

 

Y para que sirvió este viaje?
Sepan quienes hacen tal pregunta, que hay otros que conocen la respuesta sin necesidad de preguntar nada.

 

¡Casco, chocolate y buenos vientos!
Velas y Equipo

La travesía no fué sponsoreada, sin embargo casi todo el equipo utilizado corresponde a nuestros anunciantes.
Las velas utilizadas fueron 2.5mts, 3.5mts y 5.5mts, las dos primeras fueron confeccionadas por Andrés Caceres (uno de nuestros anunciantes). De haber podido venir el tercer integrante sus velas eran Mitos de Alto Vuelo (uno de nuestros anunciantes). La vela 5.5 era una Pansh china que tanta repercusión tuvo en los últimos meses, así que había que probarla. Su rendimiento no fue malo, quizás no tira tanto como lo que corresponde a su superficie, pero anduvo bien.
El buggy fue equipado con alforjas Halawa (uno de nuestros anunciantes)
Toda la indumentaria y equipo de campamento fue Makalu, que si bien no es uno de nuestros anunciantes, esperamos pronto tenerlo entre nosotros... ;)
Las antiparras eran 5ta a Fondo que anduvieron muy bien.


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