La belleza se hizo breve para no incitar a la envidia. Alas con tornasoles pululan entre las flores publicando su esplendor aunque con cada aleteo consuman su cortísima existencia.
Pero el envés de las hojas esconde el germen vital: diminutos huevos de los que nacen orugas tan bellas como sus madres y en la más fascinante transformación que pueda ser contemplada, tras envolverse en capullos, tornan a desplegarse mariposas de colores para libar en la flor. Efímeras hermosuras que provocan mi desazón.

Papilio macaón

Oruga de macaón en hinojo

Crisálida de macaón a punto de emerger

Papilio macaón desplegada

Crisálida de mariposa monarca

Mariposa monarca

Mariposa limonera

Mariposa limonera sobre hierba de San Juan
