Los faros de plástico acaban por perder su transparencia y no solo quedan muy feos, sino que reduce mucho la iluminación y es peligroso.
A base de lijar y pulir los faros se pueden dejar como nuevos, y dando una capa protectora de barniz, nos podremos olvidar de que vuelvan a estropearse en mucho tiempo.
Fuente:vicesat
