Aparcas tu coche, te diriges al parquímetro a pagar pero…¡SORPRESA! La máquina no admite monedas y te ofrece que cantes en un auténtico karaoke, ahí mismo, con micro incluido, para poder aparcar tu coche en la plaza libre. Pero tranquilos, que la vergüenza tiene recompensa: aparcamiento gratis. Eso sí, si eres capaz de llenar el medidor de éxito a tope. Vamos, rollo Sing Star, pero en plena calle y con decenas de desconocidos mirándote como si estuvieras loco.
Gran acción de Toyota para regalarle una experiencia divertidísima a los usuarios. Sólo espero que los protagonistas no sean actores y no intenten colárnosla como ya han hecho otras muchas marcas para que su acción tenga viralidad y esa chispa que a todos nos gusta.