
Una mañana de observación en el Port Olímpic puede parecer, a primera vista, una jornada de lo más insustancial e insignificante : gaviotas descansando sobre el espigón, charranes pescando y las especies habituales moviéndose entre las rocas y el agua. Pero cuando llevas el teleobjetivo preparado y empiezas a revisar cada ave con atención, pueden aparecer historias mucho más interesantes.Esta vez, la mañana dejóseis lecturas de anillas correspondientes a tres especies diferentes. Una vez contrastadas con la base de datos deLes Marques Especialsdel ICO, cada una de ellas permitió conocer un poco más sobre los movimientos de estas aves.
Entre loscharranes patinegrosaparecieron los ejemplaresMT6 y MLL, ambos marcados a finales de junio de este mismo verano en lel Delta del Ebro. Encontrarlos ahora en Barcelona es una pequeña muestra de los desplazamientos que realizan los ejemplares jóvenes después de abandonar las zonas donde fueron marcados.
También hubo tiempo para localizar a uncormorán moñudoya conocido por los registros. Este ejemplar figura desde septiembre de 2019, cuando fue anillado en las proximidades deCalella. Volver a encontrarlo en el litoral barcelonés permite seguir la trayectoria de un ave que continúa utilizando distintos puntos de nuestra costa.
Las protagonistas más viajeras de la mañana fueron, sin embargo, lasgaviotas reidoras. Los ejemplaresNE28, NH10 y N181fueron marcados enBarcelona, y sus historiales permiten ir acumulando información sobre sus movimientos y las zonas que utilizan a lo largo del tiempo. NE28 cuenta con registros desde 2019, NH10 desde 2021 y N181 fue marcada en 2025.
Ese es precisamente uno de los atractivos de la lectura de anillas: detrás de unos pocos caracteres hay una historia que se va construyendo observación tras observación. Cada nueva lectura aporta una pieza más y, con el tiempo, permite conocer mejor la movilidad y la fidelidad de determinadas aves a distintos lugares.
Y, mientras las anillas iban dejando sus pequeñas historias, el espigón continuaba ofreciendo otras observaciones interesantes. Unandarríos chicorecorría las piedras con su característico balanceo mientras buscaba algún pequeño invertebrado. Unagarceta comúncruzaba el puerto dejando ver sus llamativos dedos amarillos, y unagarza real permanecía inmóvil junto al agua, esperando pacientemente el momento adecuado para intentar capturar algún pez.
Una mañana más de birding en el Port Olímpic, pero con un resultado especialmente interesante:seis anillas, tres especies y un buen puñado de historias por descubrir

NE28
Chroicocephalus ridibundus. Gaviota Reidora. Gavina vulgar. Black-headed Gull.
N181
NH10 
[K62] Gulosus aristotelis.Cormorán Moñudo. Corb marí emplomallat. European Shag.

MT6
Thalasseus sandvicensis. Charrán Patinegro. Xatrac bec-llarg. Sandwich Tern.

MLL

Otras especies observadas : Andarríos chico; garceta común y garza real.
Escullera del Port Olimpic vista hacia el mar abierto. 
El frente marítimo de Barcelona visto desde la escollera, ofrece un excelente punto de observación junto a la ciudad, donde los grandes bloques de hormigón y roca sirven de refugio y descanso para muchas aves.
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