
Si bien este es un concepto que esta sonando hace algunos años, es recién ahora que parece tomar más fuerza. Consiste en ver la moda de otra forma y fomenta la educación: sabiendo de donde viene nuestra ropa, cuanto cuesta traerla desde su lugar de origen, e incluso de qué material está hecha.
El slow fashion promociona un consumo consciente, aprendiendo sobre el mundo que nos rodea gracias a la ropa, siendo el primer paso para entender nuestra conexión con lo que compramos y el impacto que supone. Un consumo consciente quiere decir pensar bien qué compramos y para qué. Comprar sólo lo necesario, lo que nos queda bien, pensar si de veras vamos a usarlo.
esta tendencia valora la calidad antes que la cantidad. Apostando por ropa de calidad que dure más y que mantenga su calidad después de cada lavado.
Finalmente, el propósito del Slow Fashion, es disminuir el uso de materias primas y la tasa de producción de ropa y su consumo, no sólo puede disminuir la velocidad de desaparición de nuestros limitados recursos, sino que incluso podría disminuir los impactos negativos de la industria de la moda en el medio ambiente.
