Tener las uñas sanas son un signo de buena salud.
Si bien muchos factores que afectan a nuestras uñas son hereditarios o causados por alguna enfermedad y/o medicación, también nuestra alimentación y estilos de vida pueden afectarlas.
Las uñas requieren de la misma atención que se le presta a la piel y al cabello, ya que necesitan de los mismos cuidados para que puedan tener un aspecto saludable.
Cuando observamos que tardan en crecer, se quiebran o presentan manchas pueden estar indicando un problema orgánico, alguna infección o una carencia de vitaminas.
Para poder actuar a tiempo es importante saber diferenciar las distintas anomalías que pueden presentar. Es importante tener en cuenta que para tener uñas fuertes y vigorozas, necesitamos de una dieta equilibrada y rica en proteinas, vitaminas y minerales. Muchos alimentos pueden ayudarnos, por ejemplo la manteca, el pescado, los mariscos, la espinaca, el berro, las zanahorias, cerezas y tomates entre otros, son ricos en vitamina A, calcio y yodo, quienes estimulan el crecimiento de las uñas e impiden que se agrieten. El azufre, presente en el pepino y la cebolla por ejemplo otorga consistencia a nuestras uñas. También la falta de biotina (vitamina B) hace que las uñas se tornen mas quebradizas, para ayudar a que esto no suceda debe ingerir alimentos que contengan biotina como huevos, productos integrales e hígado. Otros alimentos como el pan de centeno y las nueces pueden ayudarnos a evitar las estrías en nuestras uñas.Además de los alimentos, hay otros factores y cuidados que debemos tener en cuenta para las diferentes afecciones que puedan sufrir nuestras uñas. A continuación le daremos algunos tips para tener en cuenta en cada caso:
· Uñas fragiles: generalmente la causa de las uñas frágiles es la incorrecta alimentación. Para mejorarlas se puede aplicar fortalecedor ó endurecedor y antes de dormir frotar las uñas con aceite de almendras o de oliva.
