Revista Tendencias

Viajando ligero, pero viajando

Por Valedeoro @valedeoro

Horarios de trenes

A pesar de haber aterrizado finalmente en un lugar fijo, sigo con alma de viajera. En alemán tenemos una palabra perfecta para esta patología: Fernweh, la condición de echar de menos algo que no has visto todavía. El antídoto temporal para tranquilizar la energía inquieta aunque sea por un par de semanas son los viajes. La gran pregunta es: ¿Cómo puedo disfrutar de mis viajes, considerando el impacto medioambiental que esto conlleva?

Alternativas de destinos

¿Qué es un viaje para tí? ¿Necesitas irte a Tailandia? Quizás una casa rural a tres horas de tu ciudad puede ofrecerte el mismo tipo de descanso. Aunque yo viaje como mínimo una vez al mes, no significa que siempre me vaya lejos. Viajar para mi es una oportunidad para experimentar nuevas cosas, para inspirarme, para descubrir nuevos paisajes. Todo eso también lo puedo tener al lado de casa, así que para los viajes “regulares” me quedo en la península.

Alternativas de transporte

En el norte de Europa disfruté mucho de los viajes en tren. Horas y horas mirando por la ventana, absorbiendo la tranquilidad de los paisajes invernales, leyendo libros o escribiendo. En un viaje reciente a Madrid me enamoré de los trenes de noche, donde el ritmo regular de los vagones te acompaña al dormir. En Alemania suelo moverme compartiendo coches, en Portugal experimenté con el autostop.

Existen alternativas de transporte, sobre todo mientras te mueves en un mismo país. Para trayectos con menos de 1000 km vale la pena recurrir a alternativas al avión. Hace falta tiempo, eso sí, pero si incorporas el trayecto dentro de la experiencia, lo disfrutarás.

Eso sí, para visitar a mi familia en Alemania, voy en avión. Voy 2-3 veces al año y quizás podría reducir el número de viajes todavía más. Pero en mi escala de valores mi familia es más importante que el impacto de un viaje en avión. Así que en estos casos me quedo con la compensación del carbono.

Alternativas de equipaje

Hacer las maletas me cuesta minutos. Al tener poca cosa, la selección de las prendas por llevar no representa ninguna difcultad. Voy tan solo con el equipaje de mano, ya sea en avión, tren o bus. Con poca cosa sé que siempre habrá lugar para mi y mi mochila y además no añado peso adicional al medio de transporte. En los aeropuertos ahorras tiempo, en los buses y trenes ganas en comodidad, ya que el espacio suele ser todavía más reducido.

Redefinierdo el viaje


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