Hace bastantes años vi un documental que se llama La teoría sueca del amor. En él se criticaba, entre otras muchas cosas, que en Suecia el Estado se hiciera cargo de la atención de las personas mayores cuando éstas se volvían dependientes. Venía a decir que todo sería más humano si fueran las familias las que se ocuparan de esta labor, algo casi imposible en un país de ciudadanos egoístas e individualistas, por lo que en naciones mucho más pobres, en la que no existía esta capacidad asistencial por parte del Estado, la gente era mucho más feliz. Yo no moriré de amor viene a negar esta falacia, pues transcurre en una nación como España en la que existe una Ley de dependencia - reformada hace pocos días - que en la práctica es papel mojado y no cuenta, ni de lejos, con dotación económica suficiente para las necesidades de un país cada vez más envejecido. La familia protagonista de la película de Matute se enfrenta a la tesitura de enfrentarse al diagnóstico de enfermedad de alzheimer de la madre. Y deben hacerlo solos, sin ningún tipo de ayuda más que las visitas al médico para que se le receten unas pastillas que apenas pueden contener el río de olvido que acecha la mente de una mujer todavía joven. Yo no moriré de amor muestra con realismo y con la necesaria crudeza la crueldad de esta situación, tanto para la enferma como para quienes se ven obligados a alterar de forma drástica su existencia cotidiana para atenderla. Durante algunos años la cotidianidad de esta familia va a estar marcada por la frustración y el conflicto permanente, mientras deben esperar una ayuda a domicilio que nunca llega, por encontrarse el servicio saturado. Lo que estremece de esta película es que muchos espectadores van a verse reflejados en estas situaciones, que no son propias de un país que presume de ser de los más avanzados del mundo en materia sanitaria. La dependencia es uno de esos grandes elefantes en la habitación que España tendrá que abordar en los próximos años, y Matute denuncia esta realidad de una manera muy meritoria, mostrando el día a día de una familia con la que todos podemos sentirnos identificados.P: 6
