Revista Cultura y Ocio

...5...4...3...2...1... Lágrimas por Qurtuba....

Publicado el 21 octubre 2011 por Elhijodelherrador
   Decía Napoleón que hay ladrones a los que no se castiga cuando nos roban lo más valioso que tenemos en esta vida... el tiempo. El tiempo... y sin embargo, qué difícil es robar tiempo al propio tiempo, es como robar a un ladrón, como engañar a un timador... no, no es fácil. Pero ahora que yo lo hago, os quiero dejar la portada de lo que será, de lo que ya es, mi próxima novela. Su título: Lágrimas por Qurtuba.
   Como quizá alguno haya adivinado por el parecido fonético, Qurtuba es Córdoba, la Córdoba de al-Andalus, aquella que aún hoy vive escondida entre las callejas de la judería, entre los arcos de la mezquita, la que se asoma desde las murallas, la mítica Qurtuba.
   Cuando concluí "El hijo del herrador" mucha gente me pedía una segunda parte, una continuación, siento mucho no poder haberlos complacido, el bueno de Diego quedó feliz con su familia y así seguirá. Esta segunda novela, como digo, no es una continuación de la otra, pero sí que comienza donde aquella concluye. Si recordáis, la otra acaba prácticamente en los campos de batalla de las Navas de Tolosa... aquí es donde arranca Lágrimas por Qurtuba, pero desde el otro lado, desde el lado de los derrotados...
   Quizá recordaréis al capitan Abdul al-Rashid, capitan de la guardia negra del califa, amigo de Diego cuando este viajó a Córdoba, pues bien, esta es su vida, sus vivencias y os aseguro que son apasionantes.
En Lágrimas por Qurtuba encontraréis más acción, más aventuras, más amor, más odio... no os quiero desvelar nada. Os dejo tres cosas: La portada, la sinopsis y el prólogo, vamos allá:
...5...4...3...2...1... Lágrimas por Qurtuba....
SINOPSIS:
    Es el 16 de Julio de 1212, dos civilizaciones, dos culturas, dos concepciones y modos de ver el mundo, entregan sangre en la legendaria batalla de las Navas de Tolosa. En el postrimero ataque de los cristianos, el capitán de la guardia negra del califa consigue escapar de la carnicería y poner a salvo a su señor al-Nasir. La victoria cristiana cambia el curso de la historia de España. Desde este momento el impero almohade, que hasta entonces dominaba la península se descompone.
Abdul al-Rashid, personaje central de la novela, es un auténtico caballero y héroe andalusí, referente de honor, justicia, fortaleza, valentía y calidad humana, que narra en primera persona y con un lenguaje muy propio de la época sus increíbles aventuras e historias en la más pura tradición de los relatos y cuentos de las mil y una noches pero con toda la violenta crudeza de la que estos carecen. El protagonista tratará de hacer sobrevivir, primero a su señor, luego a sí mismo y más tarde a Qurtuba (Córdoba) su amada ciudad en las situaciones más hostiles y adversas.
Lágrimas por Qurtuba es una trepidante novela en la que la enorme riqueza de la civilización andalusí se muestra con minucioso detalle: La vida cotidiana, los coloristas mercados con sus vendedores y contadores de historias, las subastas de esclavos, las cacerías, las fiestas, los inseguros viajes por tierra y mar, la guerra, la brutalidad de la Edad Media, pero también el amor, la fortuna y los más profundos sentimientos, tienen cabida en esta nueva novela de Ricardo A. Fernández, quien con su peculiar narrativa, atrapa y sumerge al lector, invitándolo a asomarse por una ventana a esta apasionante etapa de nuestra historia
PROLOGO:
Mi primer libro, “el hijo del herrador” cuenta la historia de un humilde herrador de Segovia cuyas apasionantes y extraordinarias vivencias desembocan en el quizá más crucial hecho de armas de la historia de Castilla: El dieciséis de Julio del año de gracia de 1212, tuvo lugar en las proximidades de La Carolina, en la actual provincia de Jaén, la famosa y crucial batalla de las Navas de Tolosa. Fue sin lugar a dudas la mayor batalla de toda la Edad Media española y una de las mayores de todo el medioevo europeo, cruzadas incluidas, y su desenlace marcó para siempre jamás la Reconquista. Ese día y esa batalla, supusieron la descomposición del imperio almohade y desde entonces las armas musulmanas nunca volvieron a llevar la iniciativa en la península ibérica; de hecho muchas veces se ha nombrado a esta batalla como la llave de la Reconquista; en menos de cincuenta años, los reinos cristianos retomaron más villas castillos y territorios que en los quinientos años anteriores. Poderosas ciudades como Sevilla, Córdoba, Jaén, Murcia, Mallorca y Valencia, fueron cayendo una tras otra como fichas de dominó bajo las armas de dos reyes legendarios, Fernando III “el Santo”, rey de Castilla y de León y de Jaime I “el Conquistador”, rey de Aragón.Como en todas las batallas de la historia, la victoria final fue fruto de la calidad de las armas y de los hombres que intervinieron, su cantidad, su motivación, las estrategias utilizadas y por supuesto… la suerte. Según los estudiosos militares un factor determinante en la victoria cristiana pudo ser el abandono de la batalla por parte de las tropas andalusíes en el momento más crucial del combate. Su retirada, no fue traición, ni en absoluto cobardía, fue un desquite por lo siguiente:El ejército cruzado encabezado por el líder de los cristianos, Alfonso VIII de Castilla, salió de Toledo para encontrarse con los musulmanes del emir al-munimin, Muhammad al-Nasir, Príncipe de los Creyentes y cuarto califa de la dinastía almohade. Al no poder dejar fortalezas a sus espaldas que le complicaran el avance hostigando su retaguardia, puso asedio al castillo de Cal-Atrabba defendido por un capitán andalusí de nombre Bu-l-hayyay ibn Kadis y sus setenta caballeros. Las máquinas de asedio consiguieron abrir brecha en la muralla, pero los andalusíes se replegaron hacia la ciudadela haciéndose fuertes en la torre del homenaje sin entregar la plaza. Los sitiados enviaron numerosos mensajeros pidiendo socorro al califa mas sus súplicas no fueron atendidas y tras quedarse sin agua y sin víveres, los supervivientes pactaron en honrosas condiciones la entrega de la fortaleza a los cristianos. Los resistentes consiguieron frenar el avance de los cruzados y se presentaron exhaustos en los campamentos del califa. Sus compatriotas andalusíes los recibieron como los héroes que eran; sin embargo al-Nasir, instigado por las mentiras de su visir Abú Sa´id ben Jam’i, les acusó de haber entregado la fortaleza al enemigo, de pactar con él a cambio de sus vidas, de cobardía y de traición y, ante los espantados ojos de todo el ejército califal, ordenó la ejecución de aquellos desdichados y valientes hombres. Aquel atropello no fue olvidado por los emires y capitanes andalusíes cuyas descontentas tropas clamaban justicia y venganza. El momento del desquite llegó el día 15 de Safar del año 609 de la Héjira; el lugar, las Navas de Tolosa en la batalla de Hisn al-Iqab. Cuando más se necesitaba el concurso de las tropas andalusíes, en un punto crucial de la batalla en que el más mínimo detalle podía decantar la victoria, ellos se retiraron del combate.En ese momento el ejército cristiano comenzó a ganar terreno, a ganar empuje y a tomar ventaja. Los musulmanes comenzaron a ser desbordados y derrotados por todos los flancos y comenzaron a huir en desbandada.Podría ser aquí, en medio de tamaño desastre, en medio de aquel derrotado ejército en retirada un buen lugar donde comenzar esta segunda novela. He querido pues comenzar la historia donde terminó la otra, pero de un modo bien diferente, no es por tanto una continuación o segunda parte del primero, sino cómo pudo ser la vida de uno de los personajes, para mí, más entrañables y humanos del primer libro narrada por él mismo, narrada en propia boca  por…
Concluir que espero poder tener pronto en mis manos esos libros calentitos, gorgoriteando de letras dentro deseando salir y ser leídas. Creo que esto será a finales de este mes o principios del siguiente. De todos modos cuando vaya teniendo fechas fijas, lo haré saber.
Un saludo

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