- Madres e hijas, hijas y madres… - Abuelas e hijas, nietas y abuelas… - La cocina generación tras generación se va transformando… - ¿Qué hay de cierto en la frase: nadie hace las croquetas como mi madre? - Pues mucho, todos tenemos algún caso en nuestra familia en el que alguien usa esa frase. - Y sobre todo con la mujer o novia jajaja… - Y que mal sienta eh? - Sienta mal cuando es verdad y cuando es mentira y sobre todo cuando se dice en una comida delante de ambas… - En mi caso tengo que decir que mi madre las hace extraordinarias y que yo reconozco que no las he comido igual. - Yo en mi caso a mi madre no la he visto hacer croquetas en la vida, pero las de mi abuela eran inigualables… - Yo “casi” igualo a las de mi madre pero con las de mi suegro no puedo.
- Y yo tengo que decir que para cinco o seis veces que las he hecho en mi vida me salen bastante bien. - Como decíamos al principio las recetas se van transformando por el boca a boca … - O por apuntarlas rápido en una servilleta o un trozo de papel porque has pillado a tu madre o abuela cocinando y te dice, haciendo memoria, lo que se acuerda en ese momento… - Y que luego cuando te pones a preparar algo te faltan pasos, ingredientes y el resultado lógicamente no es el mismo. - Pues eso a nuestros hijos y nietos no les va a pasar. - Porque existe Lacajita, de donde ellos ahora y en el futuro podrán coger nuestras recetas, seguir minuciosamente su paso a paso y no olvidar ningún ingrediente. - Y que les salga un plato tan rico o más que los nuestros, porque luego cada uno siempre pone su toque personal. - Un legado importantísimo que no todo el mundo tiene la suerte de tener…
- Y poder escuchar nuestras voces para siempre...
