Hoy voy a hablaros de la sardina.
Sardina con la que podéis hacer platos como éste, con puerro pochado al horno, calabacines a la parrilla, reducción de soja y cristales de sal marina al romero.
La sardina es un pescado azul, así que es rico en grasos omega 3.
Tiene muchas escamas y la carne es extremadamente suave y tierna. Por ello cuando se trabaja con sardina se debe hacer con mucho mimo.
Si las hacemos a la brasa un pequeño chorrito de limón resaltará su sabor.
Si se cocinan a fuego fuerte se hacen demasiado pudiendo quedar secas, hay que intentar que queden tiernas y jugosas.
Un consejo, si en la pescadería no os limpian las sardinas en cuanto lleguéis a casa limpiadlas y quitadles las tripas antes de guardarlas en la nevera o congelarlas.
Aunque lo mejor es cocinarla fresca porque en cuanto se congela la textura cambia, se deshace más fácilmente, no está tan jugosa y es más difícil trabajar con ella.
Hasta la próxima!