Revista Sociedad

Airk Drones explica cómo elegir el dron más adecuado

Publicado el 21 julio 2017 por Comunicae @comunicae

Adquirir un dron no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Muchos son los factores y características que hay que tener en cuenta antes de emprender el vuelo. Airk ha resumido los 10 aspectos más importantes para tomar la decisión correcta.

  1. ¿Para qué se va a utilizar el dron?
    La aplicación que se le quiera dar al dron es muy importante, ya que definirá o limitará muchos aspectos. No es lo mismo un pequeño dron para uso recreativo que un dron profesional y desde luego no es lo mismo un dron con el que se quieran realizar vídeos que un dron para realizar rescates, que un dron para pescar más. Siempre será mejor pensar para qué se quiere utilizar antes de comprarlo, que después.
  2. ¿Qué tipo de dron escoger? ¿ARF, BTF o RTF?
    A grandes rasgos hay tres familias de drones, según el grado de acabado que presenta:
    ARF: Almost Ready To Fly. Los drones ARF, como los de AIRK FireClouds, son los que están “casi listos para volar”. Vienen desmontados, pero con todo lo necesario para poder volar. Tanto los drones de competición como los más profesionales suelen presentar este formato ya que permiten acabar de adaptarlos a las necesidades del operador/piloto.BTF: Bind To Fly. Los BTF son los drones que se entregan con todo montado, salvo el receptor, de modo que se tendrá que comprar por separado, integrarlo y enlazarlo a su radio.RTF: Ready To Fly. Los drones RTF son los que ya incluyen todo lo necesario para volar (salvo quizá las pilas del mando) desde el primer momento. Muy adecuados para los más novatos.
  3. La dificultad de reparación
    Como es lógico, los drones ARF serán los más sencillos de reparar, ya que son aquellos en los que se puede acceder fácilmente a cada elemento del dron. Como se han tenido que montar previamente, ya se sabe perfectamente dónde esta cada elemento, mientras que los RTF y BNF presentarán por lo general mayores dificultades al venir montados y cerrados. Por otra parte, los drones modulares (con elementos intercambiables que se pueden separar) siempre serán más fáciles de reparar que los integrales.
  4. El tamaño y la carga útil de pago (Pay Load)
    Son estos dos conceptos que por lo general suelen ser directamente proporcionales. Cuanto más grande sea el dron, mayor motor se le podrá montar y más peso podrá cargar. Antes de comprar cualquier dron, se debería pensar en dos cosas: ¿Cuánto peso se quiere levantar con el dron? y ¿Cuán importante es el tamaño?
    Normalmente cuanto más portable, menos carga de pago podremos llevar. Si se prefiere priorizar la portabilidad, se renuncia a otras prestaciones de vuelo.
  5. La facilidad para adaptarlo
    Existen drones cerrados que están pensados para una única aplicación, y drones más abiertos que permiten adaptarlo al tipo de vuelo que se quiera realizar. Si se tiene claro que se va a usar para una única función, quizá un dron cerrado sea una buena opción. Si en cambio hay que prever varios usos, entonces un dron abierto fácil de adaptar y al que se le puedan añadir accesorios será mucho más práctico. AIRK FireClouds es un dron de gran modularidad, y gracias a AIRK Inventor se pueden adaptar a múltiples aplicaciones de forma sencilla y gratuita.
  6. El rango de control
    Dependiendo del sistema utilizado, la distancia a la que se puede manejar el dron puede oscilar entre los 30 metros y los 200 kilómetros. A pesar de que la mayoría de los drones usan la frecuencia de 2.4GHz para comunicarse, no es lo mismo usar la Wi-Fi de 2.4GHz que suele permitir distancias cortas de control (30m – 120m) que las comunicaciones directas a 2.4GHz con sistemas FHSS (Frequency Hopping Spread Spectrum) que permiten mayor distancia de control y unos niveles mejores de seguridad (500m – 5km). Por último, hay otras radios llamadas LRS (Long Range Systems) que pueden funcionar a otras frecuencias dependiendo del país en el que te encuentres, como la banda de 433MHz o la de 869-960MHz, que pueden dar rangos mucho más altos de control (25Km – 200Km). Estas distancias siempre dependerán por supuesto del tipo de antena que se use y la potencia de la radio.
    Por otro lado, también es muy importante mirar el rango de control del video, ya que por muy buena que sea la radio, si se puede el video a ciertas distancias costará recuperar el dron. Dependiendo de donde te encuentres, será legal volar a 500m como máximo, o a 2Km.
  7. La batería
    En lo que se refiere a la batería, hay dos factores principales a tener en cuenta: por un lado su duración (algunos modelos pueden tener una autonomía de vuelo de apenas 6 minutos) y por otro su tiempo de carga (el caso extremo serían las baterías que tardan hasta dos horas en cargarse). También es importante saber si hay disponibles baterías de repuesto para el modelo de dron que nos interese.
    Por otra parte, la frase "entre más batería, más tiempo de vuelo" es falsa: más batería supone más peso, y los drones tienen una franja de peso en la que trabajan de forma eficiente. Si se sobrepasan estos límites, por mucha batería que se ponga, no se ganarán minutos, incluso se puede llegar a perder minutos de vuelo.
    Si se quiere más información de cómo escoger una buena batería se puede consultar este interesante post en inglés: LiPo batteries. What are they? Which one to choose?
  8. Altura y velocidad
    ¿Cuán alto se quieres elevar el dron? ¿Qué velocidad se necesita? Si se piensa en realizar filmaciones, orto-mapas o fotogrametrías será recomendable un dron que sea capaz de volar a unos 120 metros de altura (400ft); para usos lúdicos, 30-50 metros serán más que suficientes. En cuanto a la velocidad, debemos tener en cuenta dos datos: la velocidad máxima de desplazamiento (limitada por la controladora de vuelo) y la velocidad máxima de propulsión (capacidades físicas del dron), mientras la velocidad máxima de desplazamiento más habitual oscila entre 10 y 15 m/s, la que nos permitirá trabajar con viento es la velocidad máxima de propulsión. Si se tienen 25m/s de velocidad máxima de propulsión y una velocidad máxima de 12m/s de desplazamiento se podrá volar con vientos de hasta 13m/s sin perder maniobrabilidad.
  9. El diseño
    El diseño del dron no solo es una cuestión estética. Un dron carenado (con revestimiento externo) será más aerodinámico, pero pesará más, y tendrá una autonomía de vuelo menor. Un dron sin carenar será menos aerodinámico, pero pesará menos, y tendrá más autonomía de vuelo. ¡No todo lo bonito siempre es mejor!
    En cuanto a su color, si se vuela en tercera persona hay que tener en cuenta que el color blanco puede producir problemas de visibilidad durante el día, el negro durante la noche o en zonas oscuras, el verde en los bosques, y el azul en el cielo o sobre el agua. Es recomendable huir de esos colores, y lo óptimo es que tengan más de un color para no perderlo de vista nunca y tener una referencia rápida de la orientación del dron.
  10. Las piezas de repuesto
    Por último, es importante asegurarse de la disponibilidad y facilidad para cambiar alguna pieza que se rompa, lo que en algún momento acabará sucediendo. Las partes que se rompen más habitualmente, por el uso o por un golpe, suelen ser los engranajes de los motores y las hélices. Además, las baterías también tienen un tiempo de vida útil, y con el paso del tiempo pierden su capacidad de carga.

 Una vez considerados estos 10 aspectos, es momento de tomar la decisión más adecuada para satisfacer las necesidades de vuelo de cada piloto. AIRK dispone de gran variedad de drones que se adaptan a las distintas necesidades.


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