
Las historias de jóvenes que atentan contra su propia vida o de quienes divulgan en redes sociales sus experiencias marcadas por el acoso, la intimidación y la violencia, se muestran con más frecuencia en los medios de comunicación. Estas situaciones que no están alejadas de nuestra cotidianidad, conmueven al mundo cuando son noticia.
Sin embargo se debe hacer más, ya que esta realidad se nos hace mucho más común cuando sabemos que en Venezuela es muy normal “chalequear” y “echarle broma al otro”, es decir que el riesgo de transitar por una línea muy delgada que roza con el bullying se hace más que evidente, razón por la cual a veces no se le da la importancia debida, e incluso se desconocen las consecuencias de este flagelo.
En la actualidad, docentes, psicólogos, padres y demás personas conscientes de la repercusión del acoso escolar que tienen en los niños y adolescentes, estamos en la constante búsqueda de información que nos permita tener a mano las herramientas necesarias para evitar, enfrentar y promover acciones en contra del bullying.

