
Allied (Robert Zemeckis, 2016. EEUU & Gran Bretaña): exquisita wartime story de intriga que limita con el relato romántico, disfrazada de producción hollywoodiense extremadamente cuidada y depurada en su libreto, obra del director de la poco conocida (al menos por estos lares) y extraordinaria Lockey que bebe, en su primera mitad, del atemporal Casablanca de Michael Curtiz, para luego dar la verdadera medida de sus posibilidades, que son muchas y- la mayoría- bien aprovechadas, en Londres. En el debe, y es una pena pues impide al film rayar a una altura verdaderamente especial provocando cierto distanciamiento con el espectador, se encuentran las interpretaciones, donde huelga decir que la pareja está, por lo general, contenidísima, destacando a un físicamente ridículo Brad Pitt. Cotillard está algo mejor. Así que hay que agradecer el sentido y aura clásicos con los cuales el veterano Zemeckis (trilogía Regreso al futuro, Forrest Gump, Contact, Náufrago) impregna la narración.





