El 4 de octubre mi marido y yo hicimos nuestro primer año de matrimonio, y aunque acabamos de tener un hermoso bebé varón, hace unos 20 días, decidimos que íbamos a sacar un ratito entre pañales, tomas alimentarias y desvelos para ir a celebrar nuestra unión y la llegada de nuestro Adolfo Jr a nuestra vidas. Y que mejor forma de celebrarlo que con una buena comida. Buscábamos un restaurante que no fuera en el centro, porque queríamos estar relajados, aparcar fácil y en el que pudiéramos comer bien y brindar con un buen vino.
Adolfo sugirió ir al Asador Avelino un restaurante en la zona de Carabanchel Alto al que había ido hace un tiempo atrás y que recordaba haber comido bien. Lo miré en Internet y a ver las imágenes de los sus platos y su variada carta de vino, decidimos que iríamos a probarlo.
Este local es conocido por sus asados en horno de leña, en especial el cochinillo que es el plato estrella de la casa. Pero también tienen paletillas para los que prefieren el cordero y otros platos que no tienen nada que envidiarle a los asados.
Cuando llegamos nos tomamos unas par de cañas en la barra y nos pusieron unos pinchos de lacón de aperitivo. Allí nos sentamos en unos taburetes altos a disfrutar de nuestro aperitivo, mientras observábamos algunos cochinillos que posaban frente al horno de leña.
Pago Florentino
Un rato después decidimos pasar al salón. El dueño muy amablemente nos recibió e indicó al camarero dónde debía sentarnos. Pedimos la carta de vinos y nos decidimos por Pago Florentino. Un vino 100 por ciento uva Cencibel (Tempranillo) elaborado en tierra toledana por la bodega Finca La Solana (que pertenece a los mismos dueños de Bodegas Arzuaga), en el que prevalece la fruta sobre la crianza. Un vino potente y lleno, que acompaño muy bien nuestros platos.
Comenzamos compartiendo media ración de huevos rotos con pimientos de Padrón y virutas de ibéricos y otra media de pulpo a la brasa. Ambos platos estaban muy buenos, aunque para mi gusto los huevos estaban pasados y no con la yema poco cuajada como deben ser unos “huevos rotos”.
Media ración de huevos rotos con pimientos de Padrón y virutas de ibéricos.
Media ración de pulpo a la brasa
De segundo mi marido pidió cordero de lechal y yo solomillo con foie fresco y reducción de Pedro Ximénez que estaba buenísimo, un plato que repetiría si volviera, porque la verdad es que me gustó mucho, sobretodo considerando que llevo nueve meses sin poder probar el foie (¡que me encanta!) y sin comer carne, ya que a mí me gusta la carne al punto y debía comerla bien hecha.
Cordero de lechal
Solomillo con foie fresco y reducción de Pedro Ximénez
Tarta de queso con puré de frambuesa
Para finalizar compartimos una tarta de queso con puré de frambuesa para acompañar el café y nos obsequiaron con chupitos de orujo.
En definitiva, en mi opinión, el Asador Avelino es un restaurante muy agradable para ir en familia, con amigos o en pareja; con buen servicio, en el que se come muy bien y en el que se pueden encontrar vinos para casi todos los gustos. ¡Recomendado!
Dirección Calle de Joaquín Turina, 42
Precio medio: 40 a 60 por persona
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