Un pan rústico con muesli. Crujiente por fuera, un tesoro de cereales y frutos por dentro, puro sabor artesano.



INGREDIENTES
Prefermento
140 g de harina de fuerza
60 g de agua
1 g de levadura seca
Masa
400 g de harina
100 g de harina de espelta ecológica
290 g de agua (ajustar)
100 g de muesli
15 g de miel
12 g de sal
3 g de levadura seca
PREPARACIÓN
Prefermento
Hacer el día anterior, 24 horas.
En un bol pequeño ponemos todos los ingredientes y amasamos suavemente integrando bien. Hacemos una bola, tapar con film y llevar a la nevera. O dejar al aire 1 hora, tapar con film y llevar a la nevera 24 horas.
Masa
En el bol de la masadora, ponemos el prefermento desmenuzado o troceado, añadimos los dos tipos de harina, la levadura, la miel, la sal y el agua. Amasar unos 10 minutos o hasta que la masa esté lisa. Incorporamos el muesli, integramos.
Hacemos una bola, la ponemos en un bol, tapamos con un film y la ponemos en un sitio cálido (dentro del horno apagado, por ejemplo). Dejamos reposar de 1 hora a 1 hora y cuarto. (No hace falta que doble su volumen)
Formado del pan
Ponemos un pelín de harina sobre la mesa, desgasificamos con cuidado, hacemos un rectángulo, doblamos cada extremo de la masa al centro como un sobre, formando un pico. Le damos la vuelta a la masa y hacemos lo mismo con la otra parte del rectángulo. Enrollamos con cuidado, desgasificando un poco y creando tensión. Hacemos rodar la masa en la mesa para hacer el cierre. Colocamos la pieza sobre una bandeja de horno con papel vegetal. Tapamos y dejamos levar hasta que doble su volumen, una hora aproximadamente.
Precalentamos el horno a 230ºC
Hacemos unos cortes al bies (greñas) con el lame o un cuchillo de sierra. Rocía o pulveriza un poco de agua en toda la superficie y mételo al horno.
Los primeros 15 minutos a 230ºC. Para crear una buena corteza, si quieres, cada 5 minutos abre la puerta del horno y pulveriza agua en las paredes.
Baja la temperatura a 200ºC y hornea en total unos 50-55 minutos. Si notas que se tuesta demasiado lo puedes cubrir con papel de aluminio.
Sabrás que ya está hecho, cuando le des unos pequeños golpes con los nudillos de la mano en la parte de atrás del pan y este suene hueco. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Se conserva bien unos días o también puedes cortar rebanadas individuales y congelar.



Mi libro Más que miga

