Revista Viajes

Calatayud

Por Gabriel Fernández Muñoz
Calatayud
Ya habíamos pasado varias veces por esta ciudad, pero en esta ocasión decidimos hacer una parada y pasar un día para conocerla y es que Calatayud es una histórica ciudad situada en la provincia de Zaragoza a orillas del río Jalón, lo que la convirtió a lo largo de la historia en un estratégico cruce de caminos. Su origen se remonta a la ciudad romana de Bílbilis. Más tarde, durante la dominación musulmana, se fundó la población actual alrededor del imponente Castillo de Ayub, fortaleza defensiva que terminó dando el nombre definitivo al municipio. Esta localidad destaca hoy en día como la cuarta ciudad más poblada de la región aragonesa. Resalta principalmente por su valioso patrimonio cultural, un reflejo de la histórica convivencia entre las culturas cristiana, judía e islámica. Pasear por su casco antiguo permite admirar impresionantes muestras de arte mudéjar, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre todos sus monumentos destaca la majestuosa torre octogonal de la Colegiata de Santa María la Mayor. Con su perfecta combinación de historia milenaria, gastronomía tradicional y leyendas populares.En el primer paseo por la ciudad llegamos al Paseo de las Cortes de Aragón, un lugar de encuentro de los bilbilitanos y zona comercial, está flanqueado a ambos lados por más de 200 ejemplares de plataneros. En un pasado corría paralelo a la muralla que cerraba Calatayud desde la Puerta de Alcántara hasta la Torre de la Oveja. Y continuamos por el paseo del Río Jalón, un bonito lugar para despejarse.

Calatayud

Río Jalón


Caminamos hasta la Plaza de España, que será paso casi constante en nuestra visita a esta ciudad, es de origen medieval aunque las casas actuales con sus soportales de columnas, datan del siglo XVI. Las columnas fueron traídas de las ruinas de Bilbilis. Pero lo que nos llama la atención es la irregularidad de sus fachadas, alguna de ellas se ve claramente torcida, debido a los materiales del subsuelo bajo la ciudad, se puede ver que las casas han cedido y están todas inclinadas, sujetándose unas con otras, por eso la imagen de los balcones inclinados que da la sensación de que se van a caer las casas.El edificio más importante es la casa consistorial, antigua Lonja, edificio renacentista, del siglo XVI la parte baja y del siglo XVIII la segunda planta, muy modificado todo el conjunto en el siglo XIX.

Calatayud

Plaza de España

Muy sorprendente es la disposición defensiva de la ciudad, con cinco puntos castillos en lo alto, que se enlazan mediante murallas que bajan a los barrancos y vuelven a subir. El Castillo del Reloj, de planta alargada, con recintos alto y bajo, entre sus restos se distinguen cámaras y escaleras excavadas en la roca de yeso. El  Castillo de la Peña, del que solo queda la planta y algunas cámaras excavadas en la roca y sobre el que se edificó el Santuario de la Virgen de la Peña que también recomendamos visitar.

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Santuario de la Virgen de la Peña

El Castillo de Doña Martina, está situado en el centro de la medina, es el mayor de todos, con una planta alargada de 140 metros. Flanqueado al norte y al sur por los barrancos de la Rúa y de las Pozas. El Recinto de la Torre Mochase sitúa sobre un cerro a poniente, entre los dos barrancos, es un recinto cerrado con una alta torre octogonal en el centro, que separa el Castillo de Doña Martina de la zona urbana habitada.

Calatayud

Castillo de Doña Martina


Por último, el más impresionante de todos Castillo de Ayub, con sus más de once siglos de existencia es el más antiguo que se conserva de los construidos por los árabes en la península, y también uno de los más antiguos del mundo islámico. Su nombre no ofrece lugar a dudas sobre su origen: Qal´at Ayyub que en árabe significa castillo o fortaleza de Ayyu, sería fundada por el emir Ayyub ben Habib al-Hajmi, tercer emir de Al-Andalus, en el año 716. No pudimos acceder a su interior por obras de recuperación pero ya desde el exterior impone y las vistas son espectaculares.

Calatayud

Castillo de Ayub


La presencia judía en Calatayud es simultánea al periodo de dominación musulmán, aunque no se configura como aljama, estuvo muy presente y se ha mantenido la estructura de La Judería, que se situaba, a modo de promontorio, encaramada en torno al castillo de Doña Martina, también conocido como castillo de la Judería. El barrio poseía una vía de acceso principal que arrancaba, posiblemente a través de un arco de medio punto, desde la plaza de San Andrés, y ascendía por la cuesta de Santa Ana. Había varias sinagogas (algunos autores las cifran en siete), además de sus instalaciones públicas, como centros de atención hospitalaria, hornos, carnicería, etc.Un auténtico placer perderse entre sus callejuelas.El Barrio de la Morería de Calatayud (Zaragoza) es el antiguo arrabal histórico de origen islámico que se extiende a los pies del Castillo de Ayub, Conserva la estructura defensiva y callejera de origen musulmán. Sus calles se identifican hoy en día de forma señalizada con una pequeña media luna en las placas del callejero. Pudimos recorrer enclaves como la Puerta Emiral y los restos de fortificaciones.

Calatayud

Morería y Castillo de Ayud


La Colegiata de Santa María, reconquistada Calatayud por el rey Alfonso I el Batallador el día de San Juan de 1120, la mezquita mayor de la ciudad fue convertida, según la tradición, en iglesia bajo la advocación de la Virgen María en su misterio de la Asunción, En el año 2001 fue destacado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad debido a las partes de la fábrica  mudéjar que se conservan: el claustro, la torre y el ábside, impresionantes.

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Colegiata de Santa María


Entramos en la Iglesia de San Andrés, que se cree que es una de las parroquias fundadas tras la reconquista por Alfonso I el Batallador, aunque de la primera fábrica románica nada se conserva si exceptuamos el crismón sobre la actual portada, y la pila bautismal. Se trata de una  iglesia de tres naves de distinta altura que van cubiertas con bóvedas de crucería simple de nervios diagonales.Continuamos el paseo hasta la Puerta Terrer, una  construcción posterior al año 1580 que consta de dos torreones de frente semicilíndrico, construidos en ladrillo, y rematados en tejadillos cónicos con aguja. Y la Fuente de los 8 Caños. Frente a ellos se encuentra el Museo de Calatayud, un lugar donde conocer la historia de la ciudad y de Bílbilis.

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Puerta Terrer


Hacemos una parada para comer en el Mesón de la Dolores, probablemente sea el edificio civil noble más antiguo que se conserva en Calatayud. En su origen es un palacio aragonés renacentista de finales del siglo XV o principios del XVI. Perteneció al Marqués de Ayerbe y fue la antigua “Posada de San Antón” hasta 1963. Se accede a través de un gran portalón adintelado con vigas de madera, donde encontramos un gran patio empedrado y al fondo arrancan las escaleras que llevan a los pisos superiores. A  la derecha, tras un monumental arco, hay un patio al aire libre con pozo y donde podemos apreciar las balconadas de los pisos altos. Al fondo del patio empedrado se baja por una rampa a las cuadras, desde estas otra larga rampa nos conduce hasta una gran bodega medieval, restaurada y acondicionada, ésta alberga el Museo de “La Dolores”.El nombre del mesón se debe a la leyenda de “La Dolores”. Esta leyenda se popularizó a través de la copla, la ópera de Bretón; el pasodoble “Si vas a Calatayud...”; y obras teatrales como “La Dolores” de Feliú y Codina.

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Mesón La Dolores


La Iglesia San Juan el Realconstruida por la Compañía de Jesús estaba dedicado a la Virgen del Pilar hecho que cambia cuando en 1769, dos años después de la expulsión de los Jesuitas, hubo de cerrarse la Parroquia de San Juan de Vallupié, ruinosa, siendo una de las más antiguas de la Ciudad, S. XII. Los parroquianos solicitan la cesión de la Iglesia Jesuita, consiguiendo la translación en 1770 con lo que pasó a tener la advocación actual, en honor a San Juan el Real. Es de estilo Barroco-Jesuítico es de planta en cruz latina y capillas en los contrafuertes comunicadas entre sí.La sorpresa fue encontrarnos con que el crucero se cierra con cúpula de linterna, sobre pechinas, que están decoradas con pinturas al óleo sobre lienzo pintadas por Francisco de Goya en 1766, cuando contaba veinte años de edad. Representan los cuatro Padres de la Iglesia occidental: San Agustín y San Ambrosio, obispos, San Jerónimo cardenal, y el papa San Gregorio, el Magno. Algo maravilloso.

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Iglesia San Juan el Real


Calatayud

Pinturas de Goya en Pechinas


Para acabar la visita a la ciudad entramos en La Real Basílica-Colegiata del Santo Sepulcro en Calatayud es uno de los monumentos históricos y religiosos más importantes de Aragón. Destaca principalmente por ser la casa madre de la Orden del Santo Sepulcro en España y por ser estructuralmente una réplica inspirada en el Santo Sepulcro de Jerusalén.

Calatayud

Real Basílica-Colegiata del Santo Sepulcro


Nos desplazamos unos kilómetros para visitar el Yacimiento Arqueológico de Bílbilis, que se encuentra abierto al público con un recorrido perfectamente señalizado. Se extiende por las cimas y laderas de los cerros de Bámbola, San Paterno y Santa Bárbara, abarcando una extensión aproximada de 30 ha, el río Jalón discurre a sus pies circundándola en su mayor parte. Desde este lugar se controlan los accesos a la meseta, o lo que entonces era la celtiberia, de ahí su incuestionable valor estratégico de control territorial. Destacamos lo que habría sido su impresionante foro o su teatro en un lugar impresionante con capacidad para algo más de 4000 personas, de la misma manera también dispone de unas termas en forma lineal donde se aprecian las pequeñas hornacinas donde dejaban sus pertenencias antes de pasar al circuito de agua. También poseía unas potentes murallas, y una compleja red hidráulica a base de cisternas enlazadas entre sí. Una visita muy recomendable.

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Teatro Romano de Bílbilis


Calatayud

Termas Romanas de Bílbilis


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