La primera vez que oí hablar de este pequeño proyecto dentro de la D.O.Arlanza , fue en este evento, ya en el lejano 2013 ; los jardines del Hotel Doña Sancha fueron testigos de aquella singular cata, donde pude conocer al 50% de esta Bodega Alonso Angulo , Jordi Alonso . En sus palabras me iba desgranando la aventura que supone alejarse de la cómoda Ribera del Duero, su anterior destino, para adentrarse en la tierras norteñas, y buscar sacar el máximo partido a los viñedos familiares de la familia de Soraya Angulo , enóloga también y el otro 50% del alma de la bodega ; con el paso del tiempo, es curioso pero esta situación la he oído mas veces, lo cual me hace pensar que las castellanas algo bueno tendrán después de todo . Por aquel entonces la bodega no tenía dos años y los primeros vinos estaban en preparación, pero me gustaba mucho lo que oí . La primera vez que vi sus botellas con la flamante etiqueta , fue en una de las presentaciones de la D.O en Burgos, donde ya pude probar sus vinos Sanctus y Flor de Sanctus. Este que hoy traigo al blog lo adquirí en la Feria Vinos con Historia de Covarrubias de este año.



