Revista Salud y Bienestar

¿Cómo afecta el alcohol a la conducción?

Por Opticaporlacara @opticaporlacara

“El alcohol es la causa de entre un 30 % y un 50 % de los accidentes mortales en la carretera…”

…en los que se incluyen coches, motos, bicicletas, peatones… ¡Un desastre! Y lo peor es que es por culpa de algo que ingerimos voluntariamente.

Sabemos que el alcohol afecta a varios sistemas del cuerpo humano pero dada la temática del blog, nos centraremos en los cambios que el alcohol provoca a nivel ocular y como esto afecta a la conducción de vehículos.

No me cansaré de repetir que en torno al 85% de la información la recibimos por los ojos. Si esta vía falla… ¡la hemos liado! Además que la mayoría de las veces se debe a dos causas perfectamente evitables:

 

- Por un defecto de refracción, como puede ser la miopía, cuya solución es fácil: visitar al óptico-optometrista para realizar revisiones visuales periódicamente.

- Por la ingesta de bebidas alcohólicas, que se soluciona no bebiendo ni una gota, lógicamente.

 

¿La solución parece fácil verdad? Pues se ve que no, ya que muchos conductores siguen saliendo a la carretera sin ver correctamente o habiendo bebido alcohol. Imagino que incluso habrá bastantes que no ven bien y encima beben…

Sea cual sea la causa, muchos conductores no se revisan la vista. Por ello la Dirección General de Tráfico (DGT) lanzó algunas campañas, muy acertadas, para concienciar e informar sobre este hecho. Una de estas medidas fue incluir mensajes en los carteles luminosos de las carreteras. ¡Esperemos que se hagan más!

 

general-optica-la-vista-DGT

 

Es difícil estimarlo con exactitud, pero algunos estudios hablan de que, aproximadamente, el 25 % de los ciudadanos españoles son miopes, un 40 % hipermétropes y un 50 % presenta astigmatismo, aunque se incluyen aquellos que no necesitan corrección.

Con estos datos, es fácil suponer que habrá bastantes personas al volante que no ven perfectamente, y lo que es peor, muchos sin ni siquiera saberlo. Esto eleva el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, claramente.

La DGT fija la agudeza visual (AV) necesaria para conducir en 0,5, justo la mitad de la AV 1 (unidad), que es la que se intenta alcanzar, como mínimo, en aquellos que vayan a realizar actividades que exigen una buena visión a largas distancias (conducción, deportes…). Para que nos hagamos una idea, AV 0,5 equivale a una miopía de 0,75 dioptrías (ver gráfico) que, aunque no es muy alta, es suficiente para que la visión empeore bastante.

 

dioptrias miopia y av

 

Un estudio de la asociación Visión y Vida reveló, tras examinar a 1027 conductores, que existía un número muy elevado de conductores con AV inferior a 1, lo que nos hace pensar que, muchas veces, las correcciones ópticas no se corresponden con las necesidades de los conductores.

Si nos fijamos en el gráfico de abajo, un porcentaje importante de los examinados tiene una AV en torno a 0,8 o menor. Estos son valores de AV que no son suficientes y que podrían dar problemas, sobre todo en determinadas situaciones, como al conducir por la noche, en condiciones de baja iluminación. Conducir por debajo de AV 0,5 es, sencillamente, una temeridad.

 

grafica poca av

 

El alcohol afecta a muchas de las capacidades visuales que se estudian en optometría, y la mayoría de ellas son imprescindibles para una conducción segura.

Para ver como se veían afectadas algunas de estas, el Centro Internacional de Optometría (COI), llevó a cabo un estudio en el que se administró alcohol a una serie de voluntarios que posteriormente realizaron diferentes pruebas. Primero las hicieron sin ingerir alcohol y luego con concentraciones de 0,5 gr/l de alcohol en sangre (o 0,25 mg/l en aire espirado), que es el límite legal en España para conducir, y con concentraciones superiores a 1 gr/l de alcohol en sangre (o 0,50 mg/l en aire espirado).

Los resultados son muy interesantes:

- Al ingerir alcohol, no varió la agudeza visual estática, que es la que se mide en una prueba visual normal en el gabinete, con las mejores condiciones de contraste e iluminación, que no siempre son las existentes en la carretera. Lo que sí varió, a peor, es la agudeza visual dinámica, aquella que se evalúa cuando existe movimiento entre el observador y el objeto.

- El alcohol no afectó a la capacidad del sistema visual para fusionar imágenes. Tampoco hubo variaciones importantes en la capacidad del sistema visual para obtener imágenes tridimensionales y lograr percepción de profundidad (estereopsis).

- La sensibilidad al contraste empeoró, sobre todo en las frecuencias altas (asociada a la percepción de los detalles finos).

- La flexibilidad acomodativa, es decir, la capacidad del sistema visual para cambiar el enfoque de objetos situados a diferentes distancias, era menos efectiva tras ingerir alcohol, especialmente con cantidades superiores a 1 gr/l de alcohol en sangre (o 0,50 mg/l en aire espirado).

- Al ingerir bebidas alcohólicas, se ve alterada la capacidad del sistema visual para converger (movimiento coordinado de ambos ojos “hacia dentro”). En menor medida, también se ve dificultada la realización del movimiento opuesto (divergencia), sobre todo en visión cercana.

- El campo visual se puede ver reducido, afectando a la visión periférica. Además el alcohol reduce la capacidad de mantener la atención, de forma consciente, en la parte del campo que necesitemos (central, periférico o ambos a la vez).

- El alcohol también afecta a la coordinación ojo-mano, lo que nos hace más torpes, por así decirlo, a la hora de ejecutar determinadas acciones con la información visual que vamos procesando. A su vez, el tiempo de reacción empeoró, sobre todo con cantidades superiores a 1 gr/l de alcohol en sangre (o 0,50 mg/l en aire espirado).

- Los movimientos oculares, muy importantes en la conducción, también se ven alterados. La acción de dirigir la mirada de un objeto a otro se realiza de forma más lenta e imprecisa a medida que aumentamos la ingesta de alcohol.

 

En resumen, dado que el alcohol afecta a bastantes capacidades visuales, podemos concluir que los riesgos en la carretera aumentan. Por otro lado, pienso que en el examen psicotécnico para obtener el carné de conducir se deberían evaluar todas y cada una de estas habilidades.

Antes de acabar, recordar que no solo el alcohol afecta a la conducción. También algunos medicamentos como por ejemplo las benzodiacepinas, muy recetadas actualmente, o la falta de sueño repercuten en el sistema ocular.

¿De qué manera lo hacen? Algunos autores sostienen que cambios en la frecuencia, amplitud y duración del parpadeo nos pueden indicar que existen síntomas de somnolencia, lo cual es potencialmente letal en la carretera. Teniendo esto en cuenta, un estudio realizado en Australia analizó los parpadeos de una serie de voluntarios mientras conducían durante una hora en un simulador. Se dividieron en grupos, habiendo voluntarios sobrios, otros con 0,5 gr/l y 0,8 gr/l de alcohol en sangre, otros que tomaron 20 mg de Temazepam y, por último, aquellos que solo durmieron 4 horas para realizar la prueba.

Como datos a destacar, se demostró que los voluntarios que tomaron 20 mg de Temazepam tenían los mismos síntomas de somnolencia que aquellos con una concentración de alcohol en sangre de 0,5 gr/l (el límite legal en España) o que los que durmieron solo 4 horas. A su vez, 20 mg de Temazepam provocaron que la duración del parpadeo aumentara, más de lo que lo hizo la ingesta de alcohol o la falta de sueño. Esto podría representar un claro síntoma de cansancio, lo que aumenta el riesgo de quedarse dormido al volante.

Y ahora… ¿eres consciente de lo importante que es la vista para conducir?

 

Si tienes dudas con algunos de los conceptos anteriores, deja un comentario y los explicaré.

¡Un saludo!

 

Bibliografía/agradecimientos:

- Pérez-Mendaña C. Álvarez M. Alcohol y variación de las capacidades visuales en la conducción.

- Wilkinson V. Jackson M. Stevens B. Westlake J. Barnes M. Swann P. Howard M. Changes in ocular measures due to benzodiazepines and alcohol consumption. School of Psychology, Victoria University (Australia).

- Torrents Gómez A. Escofet Soteras J. El estado de la visión de los conductores españoles. Universidad Politécnica de Cataluña. Asociación Visión y Vida. Enero 2011.

- Centro de Optometría Internacional (COI) – Madrid (España).

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