
El actor Paco León en el espectáculo de Miguel del Arco, ¡Cómo está Madriz! (2016), Teatro de la Zarzuela
El Teatro de la Zarzuela no le teme al riesgo y propone la puesta al día de las dos revistas líricas madrileñas más representativas de Federico Chueca y Joaquín Valverde, cuyos textos, por su mero carácter testimonial, reflejaron en su época con todos los recursos críticos e irónicos al alcance de sus respectivos libretistas, Felipe Pérez y González y Ricardo de la Vega, los acontecimientos de actualidad política y social de los años de su estreno:La Gran Vía en 1886 yEl año pasado por agua en 1889. Y lo hace refundiendo ambas revistas en un espectáculo nuevo bajo el atrayente título de¡Cómo está Madriz!, una propuesta escénica deMiguel del Arcoque, alejada de representar como programa doble estas dos piezas maestras del género chico, opta por tomar prestado música de ambas para generar una dramaturgia novedosa y completamente actual que se combina y entremezcla con algunos textos originales deLa Gran Vía, la obra que en definitiva va vehiculando todo el montaje.En este “viaje onírico y alucinado por la Villa y Corte”, Del Arco nos presenta a Paco, un joven vecino de la Plaza Mayor de Madrid, que, irritado, intenta dormir pese al continuo ruido de las fiestas y verbenas que se celebran bajo su vivienda. Su sueño le transportará al mágico Madrid de finales del siglo XIX, donde, cual paseante en sueños, experimentará en primera persona (con menos compañía del Caballero de Gracia que en la obra original) la compleja situación política y social de la época, con continuas apelaciones, unas más explícitas, otras más veladas, a aspectos y personajes de nuestra propia coyuntura. La idea, que es la de mostrar la realidad del Madrid del siglo XIX en comparación con la de nuestros días, puede en origen parecer acertada, respetable, y en cierta medida podría dársele el beneficio de la duda a la consabida y eterna cuestión de la actualización de la zarzuela como género teatral, aunque el resultado final en este caso posee muchos aciertos y no pocas gratuidades.
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