Noche histórica la del pasado sabado para las "Terres de l'Ebre", que por si alguien lo desconoce es la denominación de origen que se le da a la zona sudista catalana. El motivo de esta solemne calificación es debido a que, por estos lares, igual que vamos sobrados en materia prima musical tanto a nivel de consumidor como de creador, sufrimos a la vez de una penosa carencia en el ámbito de la organización de conciertos. Si quieres ver algo tienes que coger la mochila y irte de festivales donde es muy común encontrarte a tu vecino, compañero de trabajo o incluso a algún familiar del cual desconocias su lado oscuro en forma de afición por la cultura sonora.
El poder experimentar todas las sensaciones de un directo tan cerca de casa no ha podido tener mejor protagonista, los Mishima con su gira Fent l'Amor Feliç. Poco antes de que empezara el concierto pudimos hablar con David Carabén, genio creador de la banda, el cual nos transmitió su alegría por poder tocar en estas tierras en las que se siente como en casa, no en vano veranea en ellas al tener apegos familiares en el terreno. Además nos animó, pese al momento actual de incertidumbre general y del panorama cultural en particular, a crear algún tipo de cita musical para poder llenar este vacio cultural que padecemos por estas tierras.
El grupo manresano Clepton abrieron la velada como teloneros. Su propuesta de pop-rock fresco tiene su directo como una baza segura a la hora de mostrar su talento. Gran inicio de noche que puso el listón muy alto de cara a recibir a una de las propuestas más fantásticas con las que nos podamos encontrar hoy en día en cualquier escenario de renombre.
Tornaràs a Tremolar abrió la caja de los truenos de esta tormenta de verano que se veía que venía bien cargadita. Chuscos de punta nos cayeron encima en forma de actitud, virtuosismo instrumental y entrega. Luego vinieron La Forma d'un Sentit y L'estrany , en las que se intercalaban momentos de vaporosa delicadeza con arranques de garra desbocada y poderío escénico.
El espectáculo se hizo épico con un repertorio equilibrado con canciones como el superhit canalla de L'Última Ressaca, la potencia breve pero intensa de La Tarda Esclata, la belleza estilística de Miquel a l'Accés 14... y de aquí hasta Tombuctú.
Momento personalmente destacado el de la interpretación de la dulce y melódica Un Troç de Fang, al disfrutar, a pocos metros del que escribe, de la presencia de la protagonista de su videoclip; la actriz y presentadora Flora Saura, musa y pareja actual del líder de grupo. Otras interpretaciones para el recuerdo las de la preciosista Qui n'ha Begut o la vigorosa Els Crits, cuyo vídeo cerrará este post.
Estoy citando, sin orden alguno y a medida que me vienen a la cabeza, flashes de lo que considero más destacado dentro del conjunto de este magistral directo. Hubieron muchos más pero ya sería alargar en demasia la lista de elogios convirtiendo lo que pretende ser un artículo de opinión en una proclama de sumisión eterna más propia de un alocado fan que de un redactor telúrico.
Con Tot Torna a Començar llegamos al final del concierto regular con una contundencia sonora que lleno la pista polideportiva de aullidos lobeznos desgarradores que imploraban no bajarse del escenario, al menos hasta haber consumado los bises.
Ante la insistencia del respetable volvieron para despedirse con No Obeir y la animosa El Camí Més Llarg, con el cambio etílico de la letra, lógico por otra parte en aquellas horas de la madrugada, al cambiar los coros de "si us plau torna a casa" por "si us plau deixeu-nos anar a fer una copa".
Fantástica velada que esperemos tenga continuidad por estos territorios dejados un poco de la mano de Dios. La población de La Galera a dado un paso adelante para poder cambiar esta dinámica negativa. Nosotros, desde este espacio en la red, seguiremos haciendo todo lo posible para que esta sequía organizativa de eventos pase a la historia lo más pronto posible, pese a quien pese.
