En cuestiones de cine, el tamaño sí que importa…


En cuestiones de cine, el tamaño sí que importa…


Música para una banda sonora vital: Excalibur (John Boorman, 1981)
Me encanta que los planos salgan bien: El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960)
Paraíso robado: La última tentativa (Baby the Rain Must Fall, Robert Mulligan, 1965)
Música para una banda sonora vital: La ardilla roja (Julio Medem, 1993)