
Primero, fue Cristina versión académica. Basta hacer un breve repaso de sus intervenciones discursivas en la campaña que la llevaría a ser presidenta en 2007 hasta llegado el conflicto con las corporaciones rurales. Era una Cristina técnica, que brindaba intervenciones con un discurso moderado, académico, marcaba una clara distancia con respecto a los discursos de Néstor Kirchner, mucho más simples, emocionales, "concretos" en comparación a la capacidad de ella de brindar toda una alocución sin ayuda memoria.
Luego, el conflicto "resolución 125" marcó el inicio del discurso "jacobino" con una Cristina que apelaba a la toma de posición dentro de la sociedad, un lógica populista que posibilitó el regreso activo de la militancia política a gran escala, se reeditaba la lógica peronista, del líder-movimiento mucho más profundizado que durante los años de Néstor (logicamente, más preocupado para fundar las bases y asegurar el armado político que sostenga el proyecto nacional). A partir de entonces y sobre todo luego del fallecimiento de Nestor Kirchner, la imagen de Cristina se transforma: para los gorilas es la viuda negra, mientras que para amplios sectores de la sociedad ven en ella una mujer que muestra sus emociones sin perder la firmeza en la conducción. Mientras muchos soñaban con una reedición de una nueva Isabel Perón, Cristina demostraba, una vez más, que representaba la cabeza de un proyecto político, que era la líder indiscutida del movimiento y siguiendo la lógica peronista, su presencia era la de una superpolítica que hacía apariciones diarias a través de cadena nacional, a través de innumerables actos políticos, haciendo uso de las redes sociales de manera efectiva. Las señoras gordas se escandalizaban cada dos por tres porque aparecía ella en cadena nacional informando, dando cuentas, didáctica, siendo clara para quién la quisiera oir, adoctrinando a la militancia.
No obstante, luego de las PASO asistimos a un cambio brusco e inesperado: primero se pensó que formaba parte de una nueva estrategia de campaña para darle más visibilidad a los candidatos y que no queden apartadas atrás de su figuro mítica e hipnótica que, despues de todo, no encabezaba efectivamente ninguna lista electoral. Luego, la intervención quirúrgica parecía que era el motivo de su aparente ausencia. Pero no, es un cambio de estrategia. La estrategia "Yrigoyen". Yrigoyen porque era conocido como el "peludo", no precisamente por tener abundante cabellera sino por su aversión a mostrarse en público, su decisión de parecer una persona que sabía todo, manejaba todo pero no se mostraba. Un líder carismático atípico pero recibía la fidelidad de miles de seguidores y ninguno podía hacerle sombra. De hecho, su accionar netamente "personalista" fue lo que motivara el quiebre dentro de la UCR y que luego, Alvear representara a lo contrario del yrigoyenismo. El yrigoyenismo sería para los antipersonalistas, la "chusma" del partido.
Cristina no se oculta, ni está ausente, es ridiculo pensar eso sabiendo como es el peronismo. El peronismo es un animal camaleonico y ni bien observan alguna debilidad en el liderazgo, mutan de color y se acomodan en otro lado para mantener intacto el aparato, su red de influencia. Si hoy Capitanich y Kicillof son los nombres fuertes del Gobiernos, son los nombres visibles pero el liderazgo sigue estando en Cristina.
Puede ser una lavada de cara o una jugada ambiciosa para la transición. El 2015 está acá a la vuelta, y sabemos que el kirchnerismo abandona su lado jacobino para otro momento. El puente generacional que ella alentaba todavía no está fuerte, quizás a esa columna vertebral del kirchnerismo que son las organizaciones kirchneristas hubiera sido mejor haberle soltado un poco la rienda para que se visualice mejor ese semillero para que fluyan de ahí cuadros que propongan más y se le planten al padre para superarlo. Los beneficios y limites de ser Gobierno, de ahí a que se transforme en una Franja Morada como comparaba Natanson hay un tramo largo, por suerte y a pesar de que muchos detractores se quedan en la chiquita criticando algunos nombres sin percatarse del colectivo.
En fin, volviendo, el 2015 está acá nomás y hay que asegurar la continuidad. Una continuidad que será "alvearización"o gobierno moderado de transición. Que más da. La sociedad argentina tiene esa facilidad de olvidarse que ayer estuvo muy mal y reincide en lo mismo. Un gobierno que asegure una base de continuidad es necesario. El nuevo accionar del gobierno es el de demostrar un mayor republicanismo y menos populismo. Capitanich realiza lo que ningun Jefe de Gabinete habia hecho: ser, precisamente, el "Jefe" de gabinete. Un jefe de gabinete que, contradiciendo al historial kirchnerista, da conferencias de prensa. Detrás de todo esto, esta Cristina. Es la jugada que oxigena al Gobierno durante este 2014 que no va a ser pan comido. Ella sigue siendo la conductora indiscutida. Si hubiera un vacío como dicen, el aparato del partido ya habría cambiado de color y estaría serruchandole el piso.
