El cineasta estadounidense John Lee Hancock, guionista de la notable cinta de Clint Eastwood "Un mundo perfecto" (A perfect world, 1993) y director de las interesantes "Al encuentro de Mr. Banks" (Saving Mr. Banks, 2013) y "The Blind Side (Un sueño posible)" (Id., 2009), nos relata la amarga crónica sobre los inicios y creación del imperio McDonald's, siguiendo un esquema narrativo similar a otras propuestas, como "Pozos de ambición" de Paul Thomas Anderson o "La red social" de David Fincher... y centrada exclusivamente en el trepa Raymond, un auténtico oportunista que no le tembló el pulso a la hora de adueñarse de las ideas y trabajo de otras personas. Michael Keaton es el encargado de dar vida a ese emprendedor sinvergüenza y sin escrúpulos, un lobo con piel de cordero en el que Keaton demuestra toda su versatilidad como actor, al interpretar tanto al héroe como al villano de la función; y además, evidencia el buen momento por el que atraviesa el actor estadounidense, tras su resurgimiento hace unos años en "Birdman o (La Inesperada Virtud de la Ignorancia)" de Alejandro González Iñárritu.
LO MEJOR: Un Michael Keaton genial como sinvergüenza y el inicio del filme, cuando los hermanos McDonald desgranan los entresijos de como llevaron a cabo la innovadora idea del restaurante (en plena década de los 50).
LO PEOR: El elenco de secundarios (sobretodo una Laura Dern casi sin personaje), así como el desarrollo convencional del nudo de la historia y que en global da la sensación de quedarse a medio camino.
PUNTUACIÓN: ★★★½
