Lo primero de todo, daros las gracias por los comentarios que me escribisteis ayer, la mayoría conseguisteis emocionarme con vuestras palabras de apoyo y cariño!Y ahora os cuento: me encantan las croquetas! De todas formas y rellenos, pero casi nunca las hago porque no me salen bien, excepto las de cocido (supongo que porque aprendí al lado de mi madre), pero siempre me queda muy líquida la bechamel, y no le pillo el punto. Hasta ahora, que... con la "excusa" de las recetas de blogs amigos, me decidí a intentarlo una vez más con esta riquísima receta de Mabel (Cosas de Mabel). Así lo quería yo, todo bien pesado, nada de "a ojo...". Resultado: perfectas! Te lo agradezco mucho, Mabel, ahora me animaré con otros rellenos. Lo único que cambié es que ella pone 550 ml. de leche y yo llegué hasta 700, que yo doré ligeramente el jamón y ella lo añade al final, y que yo empané primero con harina y ella con pan rallado. Ah! Y el truco de poner la masa en la manga pastelera, me ha parecido genial. Ella preparó hace un tiempo el brazo de gitano de atún y patata, y la ensalada de pulpo de mi blog. El próximo blog amigo será el de Paco (Cocina con Paco).
- Cocer 2 huevos, pelarlos y picarlos.
- Picar en la batidora 180 grs. de jamón serrano.
- En una sartén, calentar 50 grs. de mantequilla y 80 ml. de aceite de oliva. Dorar 50 grs. de cebolla con una chispa de sal, y añadir 120 grs. de harina; remover bien hasta que coja color. Añadir el jamón picado y dar un par de vueltas. Ir añadiendo poco a poco 550-700 ml. de leche entera, sin parar de mover durante unos 20´ a fuego medio (6 de 9 en mi placa). Salpimentar y añadir nuez moscada y seguir removiendo hasta que quede una bechamel espesita y se vaya despegando de las paredes. Añadir los huevos cocidos y picados. Mezclar todo bien y verter en una manga pastelera hasta que se enfríe totalmente.
- En una bandeja amplia con harina, poner tiras largas de la masa y embadurnar bien con la harina; cortar porciones del tamaño que se prefiera y volver a embadurnar con la harina. Retirar el exceso, dándole forma a las croquetas y pasarlas por huevo batido y después por pan rallado. Reservar ½ hora en la nevera para que se endurezcan un poco y que no se abran al freír. Calentar aceite abundante y freírlas hasta que estén doradas.

