
Orosia Sarasa
"Amanecer en el Fenar"
Óleo sobre tabla
Empezó claro y quieto. Se oía el canto de los pájaros de invierno burlándose del frío, y se divisaban, allá en lontananza, perfiles montañosos escarpados, que muy bien pudieran haber pasado por idílicas geografías soñadas.
Raúl Ariza, “La suave piel de la anaconda”
