
-Qué pacífica sería la vida sin amor, Adso. Qué segura. Qué tranquila… Y qué insulsa.
Der Name der Rose. Jean-Jacques Annaud (1986).


-Qué pacífica sería la vida sin amor, Adso. Qué segura. Qué tranquila… Y qué insulsa.
Der Name der Rose. Jean-Jacques Annaud (1986).

Cine e historia: Siete ciudades de oro (Seven Cities of Gold, Robert D. Webb, 1955)
Poesía flotante: L’Atalante (Jean Vigo, 1934)
Música para una banda sonora vital: Excalibur (John Boorman, 1981)
Me encanta que los planos salgan bien: El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960)