Los personajes de Revenge deben vestir para mantener las apariencias, para ser como todos deberían creer que son. Aquí cada uno tiene su rol y no lo pueden perder de vista porque entonces los planes se acabarían desmoronando, Emily acabaría confusa, y Victoria estaría ahí para aprovecharlo, que para algo es la perfecta archienemiga que toda historia debe tener y la persona de la que hoy os quiero hablar. M
Hace ya unas cuantas semanas os hablaba en este post de las características del estilo de Nolan Ross (Gabriel Mann), el inseparable y fiel compañero de venganza de Emily (Emily VanCamp) en Los Hamptons en la serie Revenge.
Nolan, aunque algo extravagante, siempre va impecable con sus polos, trajes y estampados. Pero es que este lugar es tan cool, que el señor Ross no es el único del que os quiero hablar. Porque aquí la venganza viene envuelta en alta costura, seducción y fuerza.
1. A Victoria le gusta el bandage casi tanto como torturar a Emily.
"Yo me bajo a la playa con mis tacones, arreglá pero informal"2. El pelo siempre suelto y ondulado.
"En Los Hamptons hemos cambiado el Trono de Hierro por este sillón, ¿a que es mono?"3. El monocolor es lo suyo, pero no le vale con cualquiera, no. Ama el gris, negro, blanco y rojo.
"El color del vestido que me haga juego con la herida"
4. Sus conjuntos están siempre preparados para desprender esa esencia de mujer fuerte y seductora, pero muy elegante y femenina.
"Me ha mordido una escarola y me he quedado así, pero Emily, cariño, como sigas agarrando a mi hombre el próximo atentado va a tu nombre"
5. El largo de Victoria es el midi.
"Que soy la Diosa de Los Hamptons, pero las rodillas tapaditas, que una ya no tiene sus 20 añitos..."6. Siendo una Grayson en su armario no pueden faltar los nombres de diseñadores como Dolce&Gabbana, Herve Leger, Dior...
"Venga Charlotte, sonríe y que todos vean lo divinas que somos, que no se note que le das a las drogas."No hay duda de que Victoria es una mujer cruel y despiadada, de que haría cualquier cosa por mantener a su familia unida -o a la imagen pública de su familia, más bien- y a la que no le importa arriesgar porque sabe que siempre va a conseguir manipular a alguien que la saque de sus líos. Pero eso sí, enfundada en unos vestidos tan maravillosos que hacen que cada capítulo nos quedemos con la boca abierta. Victoria, eres peor que una madrastra Disney, pero siempre vas divina.

