Revista Cultura y Ocio

«El llanto de los muertos», de Camilla Läckberg

Por Guillermo Guillermo Lorén González @GuillermoLorn

♦Duodécima novela de la serie ‘Los crímenes de Fjällbacka‘♦

«El arte de hacer que el pasado regrese.»

«El llanto de los muertos», de Camilla LäckbergEn la literatura policiaca, los pueblos pequeños tienen una ventaja narrativa considerable: nadie puede desaparecer del todo. Los secretos circulan de casa en casa, pasan de una generación a otra y, aunque durante años parezcan sepultados bajo la rutina, terminan encontrando una grieta por la que regresar. En El llanto de los muertos, su duodécima novela ambientada en Fjällbacka, Camilla Läckberg vuelve precisamente a ese territorio moral: el de una comunidad donde la aparente tranquilidad no es más que otra forma del silencio.

En Fjällbacka, remover el pasado tiene consecuencias para quienes habían aprendido a convivir con él.

Han transcurrido treinta años desde la desaparición de Sofie Rudberg, una adolescente que acababa de comenzar el instituto y cuya desaparición conmocionó a la localidad. Ahora aparece un hallazgo macabro que parece conducir de nuevo hasta ella. Patrik Hedström y sus compañeros de la policía de Tanumshede afrontan la investigación mientras Erica Falck, escritora y protagonista indispensable del universo de Läckberg, se ve implicada en el caso. Y, como suele suceder en Fjällbacka, remover el pasado tiene consecuencias para quienes habían aprendido a convivir con él.

¿y qué ocurre cuando una muerte o una desaparición
no ha podido ser verdaderamente llorada?

Pero en El llanto de los muertos hay una figura que da a la novela una resonancia particular: Aino, la plañidera. Su presencia no se limita a justificar el título original (Gråterskan, «plañidera«). Aino encarna una antigua relación con la muerte y con la memoria que Läckberg recupera para introducir una dimensión casi ritual en un relato esencialmente criminal. La plañidera es, por definición, alguien que presta su llanto a los muertos; alguien que convierte el dolor en representación, pero también en recuerdo. En torno a Aino, esa idea adquiere una inquietante ambigüedad: ¿qué significa llorar por alguien?, ¿qué significa conservar la memoria de quien ha desaparecido?, ¿y qué ocurre cuando una muerte o una desaparición no ha podido ser verdaderamente llorada?

Ahí reside buena parte de la fuerza simbólica de la novela. Aino pertenece a un mundo que parece distante, incluso anacrónico, pero su función conecta directamente con una de las obsesiones de Läckberg: el pasado nunca desaparece del todo mientras alguien conserve la necesidad de contarlo. La plañidera convierte el duelo en una forma de narración. Llora a los muertos y, al hacerlo, mantiene abierta su historia. En una novela construida precisamente sobre aquello que una comunidad ha intentado olvidar, Aino adquiere así una importancia que va más allá de la trama.

Un crimen nunca termina cuando se encuentra un culpable.

La virtud principal de Läckberg no consiste en inventar una nueva gramática del thriller, sino en conocer con extraordinaria precisión las posibilidades de la que ya existe. Su mecanismo es reconocible: un crimen que pertenece al presente, una historia enterrada en el pasado, personajes unidos por vínculos familiares o afectivos y una sucesión de revelaciones que obliga al lector a modificar continuamente sus sospechas. Pero sería injusto reducir El llanto de los muertos a una maquinaria de intriga. Lo que sostiene la novela es la convicción de que un crimen nunca termina cuando se encuentra un culpable. Sus efectos permanecen en las relaciones, en las familias y en la memoria de una comunidad.

Ese interés por las consecuencias convierte el tiempo en uno de los verdaderos protagonistas de la novela. El pasado y el presente se reflejan mutuamente: lo que sucedió hace tres décadas no es simplemente un episodio que haya que reconstruir, sino una fuerza que continúa determinando la vida de quienes sobrevivieron. Y la presencia de Aino acentúa precisamente esa relación entre muerte, memoria y relato. En Fjällbacka, recordar no es un acto inocente: significa volver a abrir heridas que quizá nunca llegaron a cerrarse.

«El llanto de los muertos», de Camilla Läckberg

También resulta significativo que Erica Falck participe en la investigación desde la literatura. En ella se cruzan dos maneras de aproximarse al crimen: la investigación policial, que busca pruebas y responsabilidades, y la escritura, que intenta comprender las motivaciones humanas. Esa duplicidad permite a Läckberg introducir una de sus obsesiones recurrentes: la distancia entre lo que una persona muestra y lo que esconde.

Läckberg escribe además con una economía narrativa que explica su extraordinaria capacidad para atrapar lectores. No busca la oscuridad solemne de buena parte del noir escandinavo. Su oscuridad es doméstica: aparece en las cocinas, en las parejas, en las amistades, en aquello que una familia decide callar. Incluso la figura de la plañidera, que podría pertenecer a un universo remoto, termina integrada en ese paisaje cotidiano de secretos y relaciones rotas.

El llanto de los muertos no pretende reinventar Fjällbacka. Lo que hace es recordar por qué ese territorio continúa funcionando después de doce novelas: porque sus habitantes siguen llevando consigo historias que no han terminado de contarse. Aino, con su llanto prestado y su vínculo con los muertos, representa quizá la expresión más clara de esa idea. Mientras haya alguien que llore, parece decir Läckberg, todavía queda algo que recordar; y mientras quede algo que recordar, el pasado puede regresar.

En 2025, El llanto de los muertos se convirtió además en uno de los grandes fenómenos editoriales suecos. Pero las cifras explican poco de su verdadero atractivo. Lo esencial está en esa vieja y eficaz promesa de toda novela policiaca: detrás de una vida aparentemente normal siempre puede existir una historia que todavía no ha terminado de contarse. Y a veces hace falta una plañidera para recordárnoslo.

Läckberg escribe además con una economía narrativa
que explica su extraordinaria capacidad para atrapar lectores.

La autora:«El llanto de los muertos», de Camilla Läckberg
Camilla Läckberg (Fjällbacka, 1974) publicó en 2003 su primera novela, La princesa de hielo, ambien tada en Fjällbacka, el pequeño pueblo costero del que es originaria. El extraordinario éxito de esta obra la llevó a abandonar su carrera como economista para dedicarse por completo a la escritura, cumpliendo así su sueño de convertirse en autora de novela negra. Desde entonces, su trayectoria ha sido imparable: ha vendido más de cuarenta millones de ejemplares y sus libros se publican en más de sesenta países.

Además de su celebrada serie Fjällbacka, compuesta hasta la fecha por doce títulos, también es autora de Mujeres que no perdonan (Planeta, 2020) y Verdad o reto (Planeta, 2023). En 2025 vio la luz Sueños de bronce, cierre de la trilogía protagonizada por su icónico personaje Faye, iniciada con Una jaula de oro y continuada con Alas de plata.
Junto al reconocido mentalista y experto en lenguaje corporal Henrik Fexeus, ha firmado la trilogía formada por El mentalista (Planeta, 2022), La secta (Planeta, 2023) y El espejismo (Planeta, 2024), convertida en un fenómeno editorial internacional y ampliamente elogiada tanto por la crítica como por los lectores.

A lo largo de su carrera, Camilla Läckberg ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el premio Mujer del Año en Suecia, los premios Folket y SKTF a la Mejor Autora del Año, el Gran Premio de Literatura Policíaca de Francia y el People’s Literature Award.

El libro:
El llanto de los muertos (título original: Gråterskan, 2025) ha sido publicado por Editorial Planeta en su Colección Planeta Internacional. Traducción de Carmen Montes Cano. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 560 páginas.

Como complemento pongo el vídeo de la presentación de ‘El llanto de los muertos’, duodécima entrega de Los crímenes de Fjällbacka que ha publicado Editorial Planeta. La presentación corrió a cargo de Miriam Vall, editora y la traducción fue de Vilma Crovetto.


Para saber más:
https://camillalackberg.se/
Camila Läckberg en Wikipedia.
https://www.facebook.com/camillalackberg


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