Revista Cultura y Ocio

«El movimiento del caballo», de Andrea Camilleri

Por Guillermo Guillermo Lorén González @GuillermoLorn

«’El movimiento del caballo’:
cuando la lengua se convierte en una forma de justicia.»

Hay novelas de Andrea Camilleri que entretienen y novelas de Camilleri que, además, explican por qué Camilleri es Camilleri. El movimiento del caballo, publicada por primera vez en 1999 y recuperada posteriormente por Sellerio como uno de sus clásicos, pertenece sin duda a la segunda categoría. Es un relato policial, una farsa de resonancias trágicas, una novela histórica y, sobre todo, una extraordinaria reflexión sobre el lenguaje como instrumento de poder.

«El movimiento del caballo», de Andrea CamilleriLa acción transcurre en 1877, en la Sicilia de la recién nacida Italia unificada. Giovanni Bovara, siciliano de nacimiento pero genovés de formación, llega a Montelusa como inspector jefe de los molinos para investigar irregularidades relacionadas con el impuesto sobre la molienda, una medida profundamente impopular que había provocado protestas y conflictos sociales. Camilleri tomó como punto de partida un episodio recogido en la célebre investigación de Leopoldo Franchetti sobre la Sicilia del siglo XIX. Un detalle especialmente revelador de la edición española de Salamandra es que el propio Camilleri se detiene al final del libro para contar cómo llegó hasta aquella historia de Franchetti: de ese encuentro entre un documento histórico y su imaginación nace la trama de El movimiento del caballo.

Bovara representa, en principio, al funcionario racional que confía en la ley, los documentos y la claridad de los hechos. Pero en Vigàta descubre que nada es tan sencillo. Cuando presencia la muerte de un sacerdote y acude a denunciarla, acaba convertido en acusado del mismo crimen. A partir de ese momento, la novela se transforma en una vertiginosa maquinaria de testimonios falsos, intereses locales, silencios, complicidades y manipulaciones. La realidad parece estar siempre un paso por delante de quien intenta comprenderla.

Y aquí aparece la verdadera genialidad de Camilleri. Bovara habla genovés. Los habitantes de la Sicilia que abandonó siendo niño hablan siciliano. Entre ambos mundos existe algo más que una diferencia lingüística: hay dos maneras de interpretar la realidad. El protagonista fracasa mientras intenta descifrar Sicilia desde fuera; comienza a vencer cuando recupera el dialecto de su infancia y, con él, una forma de pensar que creía perdida. El célebre «movimiento del caballo» no es solamente una jugada inesperada: es un desplazamiento mental, la capacidad de abandonar las reglas del adversario para comprender el tablero desde otra posición.

Camilleri convierte así el idioma en argumento. El genovés, el siciliano, el italiano burocrático y el lenguaje jurídico forman un laberinto en el que cada palabra puede esconder una trampa. Incluso el lector participa en ese desconcierto: al enfrentarse al genovés de Bovara experimenta, en cierta medida, la misma desorientación que el protagonista siente ante los sicilianos. La dificultad lingüística deja de ser un obstáculo y se convierte en parte esencial de la arquitectura narrativa.

El resultado es una novela de notable inteligencia, divertida y cruel a partes iguales. Camilleri ridiculiza a los poderes locales, desmonta la retórica de las instituciones y muestra una sociedad en la que la verdad no desaparece porque sea inaccesible, sino porque demasiados personajes tienen interés en fabricarla. De ahí su vigencia: bajo la ambientación decimonónica late una pregunta perfectamente contemporánea sobre quién controla el relato de los hechos.

El movimiento del caballo es, en definitiva, uno de esos libros en los que forma y contenido terminan siendo inseparables. Para descubrir la verdad, Bovara debe recuperar una lengua. Para entender la novela, el lector debe aceptar que también las palabras pueden mentir. Y que, a veces, la única manera de avanzar consiste precisamente en hacer un movimiento que nadie espera.

El resultado es una novela de notable inteligencia,
divertida y cruel a partes iguales.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

El autor:«El movimiento del caballo», de Andrea Camilleri
Andrea Camilleri nació en 1925 en Porto Empedocle, provincia de Agrigento, Sicilia, y murió en Roma en 2019. Durante cuarenta años fue guionista y director de teatro y televisión e impartió clases en la Academia de Arte Dramático y en el Centro Experimental de Cine. En 1994 creó el personaje de Salvo Montalbano, el entrañable comisario siciliano protagonista de una serie que consta de treinta y cuatro entregas. También publicó otras tantas novelas de tema histórico, y todos sus libros han ocupado siempre el primer puesto en las principales listas de éxitos italianas. Andrea Camilleri, traducido a treinta y seis idiomas y con más de treinta millones de ejemplares vendidos, es uno de los escritores más leídos de Europa. En 2014 fue galardonado con el IX Premio Pepe Carvalho.

El libro:
El movimiento del caballo (título original: La mossa del cavallo, 1999) ha sido publicado por Ediciones Salamandra en su Colección Salamandra Narrativa . Traducción de María Antonia Menini Pagès. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 240 páginas.

Como complemento pongo un vídeo en italiano titulado La mossa del cavallo Introduzione Andrea Camilleri.


Para saber más:
Andrea Camilleri en Wikipedia.
Andrea Camilleri en Wikipedia Italia


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