
FICHA TÉCNICA
Dirección: Danièle Thompson
Guión: Daniéle Thompson, Christopher Thompson
Producción: Christine Gozlan, Alain Terzian
Producción Ejecutiva: David Poirot-Gozlan
Montaje: Sylvie Landre
Diseño de Producción: Michéle Abbé-Vannier
Fotografía: Jean-Marc Fabre
Dirección Artística: Benoît Bechet
Música: Nicola Piovani
Vestuario: Catherine Leterrier
FICHA ARTÍSTICA:
Marie-Laurence “ML” Claverne: Karin Viard
Piotr: Dany Boon
Mélanie Carcassonne: Marina Fóis
Alain Carcassonne: Patrick Bruel
Sarah Mattei: Emmanuelle Seigner
Lucas Mattei: Christopher Thompson
Juliette: Marina Hands
Erwann: Patrick Chesnais
Manuela: Blanca Li
Jean-Louis Mouzard: Laurent Stocker
Argumento:
Una cena de verano. Diez amigos que tratan de esconder sus problemas personales, se reúnen para compartir una noche de comida, vino y amistad. Pero pronto comienzan a revelar su insatisfacción y se descubren muchos de los secretos y pasiones que intenban ocultar.

Pocas veces te imaginas que una simple cena en casa de unos amigos puede dar pie a tantos cambios en tu vida. Esto es lo que nos cuenta esta comedia con tintes dramáticos, al más puro estilo francés.
La película está estructurada en torno a dos fechas: el día de la cena de amigos en casa de ML y Piotr, y ese mismo día, un año después. El montaje y la narración son complejas puesto que el uso de la técnica del flash-forward durante toda la película nos va adelantando acontecimientos antes de que conozcamos las causas que les dieron lugar la noche del primer encuentro.

Temas como las relaciones familiares, las crisis matrimoniales, la depresión de los 40, el trabajo, la infidelidad (tratada con una naturalidad y ligereza imposibles de ver en España), el divorcio o la enfermedad se van destapando poco a poco bajo la mirada de la directora Daniéle Thompson, falta de todo tipo de prejuicios ante unos personajes tan imperfectos.

Como pega principal quizás podría el hecho de que, al sólo mostrarnos dos momentos en la vida de estos personajes nos perdemos el viaje emocional que les ha llevado desde el punto en el que se encuentran al comienzo hasta el mismo momento, un año después. Y como un apunte algo más personal, quizás, el personaje de Blanca Li, que interpreta a una profesora de flamenco española esté ligeramente estereotipado para nuestros estándares (¿por qué todos los españoles en el extranjero se dedican a dar clases de flamenco?).
Para terminar con lo bueno, hay que tener en cuenta el ritmo ágil y bien llevado, pese a lo complejo de la estructura narrativa; y el mimo y los detalles tan típicos del cine francés: la hija de 13 años fanática de la música de los años 50; o el Bigos, el plato típico polaco que constituye el centro de la cena y del cual aparece la receta del mismísimo Roman Polanski en los títulos de crédito.
